recursos para mi clase de religion el buen samaritano

“En Cristo se nos ofrece una situación adecuada frente Dios (justificación), y somos impulsados ​​en el cariño a Dios ahora el resto por el nuevo poder de su Espíritu en nosotros (santificación),” redacta Jonathan Parnell, “ Esto perjudica a la manera en que observamos a quienes nos cubren“. En vez de sopesar nuestras opciones y cuestionarnos si contamos tiempo para detenernos y asistir, confíe en Dios para estirar los minutos en el momento en que estemos persuadidos de asistir. El hombre samaritano no se encontraba listo con un botiquín médico caso de que se cruzase con alguien que precisaba un vendaje. Ha dicho de lo que tenía y optó por invertir en el extraño que luchaba: “Tenemos la posibilidad de refererir las Escrituras y recitar sitios recurrentes sobre el cariño y Dios, pero salvo que estemos prestos a involucrarnos en la vida del resto, solo nos encontramos echando humo. “, escribió Joe Plemon, “Pero él no lo logró. Como dicen las Escrituras, tuvo compasión… y actuó consecuentemente“. Ya que el hombre fue asaltado, el samaritano probablemente se puso en riesgo de correr exactamente el mismo destino. “Querer es algo que haces”, redacta el pastor Rick Warren, “El cariño no solo afirma, “Lo siento por esta clase. ¿No es una lástima? ¿No es tan malo?” El cariño explota el instante.”

Resista el impulso cultural de enmarcar a esos que luchan como blandos o enclenques, que padecen las secuelas de sus resoluciones. no nos ofrece una licencia para quererles menos. Todos hemos tomado malas resoluciones, hemos sufrido nuestras secuelas o fuimos heridos en manos del resto. Dejemos que la gratitud por la gente que Dios puso en su lugar para sacarnos del comburente nuestro amor por ellos en este momento. Hacernos acordar sostiene humildes, nos ten en cuenta que debemos ser agradecidos y nos impulsa a transmitirlo. En vez de persuadirnos de que no contamos el tiempo o los medios para asistir, enfóquese en oración a dejar que Dios nos muestre de qué forma desea que amamos a quienes padecen a lo que nos rodea. John Bloom escribió: “si nuestra incomodidad hay que a la desilusión de tener que lidiar con personas bien difíciles y distintas y programas imperfectos, entonces quizá el cambio que requerimos no es en la red social de la iglesia, sino más bien en la nuestra predisposición de querer a nuestro prójimo , a los que Dios nos dió para querer.”

Deja un comentario