porque en algunas religiones le ponen monedas a los muertos

Jesús Julio Carnero (Aspariegos, Zamora, 1964) fué nominado por el Partido Habitual como candidato a la Alcaldía de Valladolid en las próximas selecciones municipales que van a tener rincón el próximo 28 de mayo. Hablamos de un peso pesado en la política castellanoleonesa para confrontar al correo socialista Óscar Puente, que rige la ciudad más importante pucelana en ámbas últimas legislaturas, la última con el acompañamiento de una licencia de Izquierda Unida-Podem .

De hecho, Carnero fue a lo largo de siete años presidente de la vigorosa Diputación de Valladolid, presidente del PP en esta provincia y asesor del gobierno regional en un par de ocasiones; en este preciso momento como asesor de Presidencia y previamente como asesor de Agricultura y Ganadería procedente de la Secretaría General de Promuevo.

LA MUJER DE LAS LATAS

Una semana antes, el sábado 14 de noviembre, CIPER presenció en exactamente el mismo templo de Nataniel Cox una sesión mucho más íntima. Ese día el que encabezó la liturgia fue otro pastor, de menor jerarquía que Couto, el que solicitó a un conjunto de nueve mujeres de edad avanzada y zapatos gastados, que se acercaran al ámbito. Son mujeres que andan caminando por la vida y ese día asisten a la liturgia de los “casos inviábles”.

Entre ellas hay una señora que llega presurosa. En sus brazos transporta múltiples latas de bebidas agarradas en la calle que ella procura rápidamente almacenar en una bolsa de plástico, por el hecho de que la arenga del pastor ahora comenzó. En esta ocasión el pastor – joven, de pantalón negro y camisa blanca arremangada- no se posiciona en lo prominente del ámbito, sino se queda al mismo nivel de los leales. Mirándolas fijamente, pregunta al conjunto de mujeres naturalmente cansadas: “vienen mal, tienen inconvenientes, ¿de qué manera están? En corazón todas y cada una argumentan que sí están mal.

¿Se han preservado las monedas de la traición?

Son múltiples los sitios que aseveraban tener en su posesión ciertas 30 monedas de Judas. Supuestamente, en este país se habrían encontrado 2 monedas. Una habría sido derretida en Velilla del Ebro (Zaragoza). La otra habría sido llevada, en 1788 y bajo las órdenes del cardenal Lorenzana, desde Puebla de Montalbán a la catedral de Toledo. Con España, Alemania, Brasil, Colombia, Francia, Italia, Perú, Portugal y Venezuela asimismo afirman que tienen alguna de estas monedas. Mucho más impresionante es la situacion de la Catedral de Zacatecas, en México, que asegura tener en su posesión nada menos que siete monedas.

No obstante, sabiendo la contrariedad de saber si fueron treinta monedas precisas, lo que, como hemos visto al comienzo del producto, ahora por sí ha provocado inquietudes, semeja improbable admitir que haya alguien que logre asegurar entender dónde se podrían hallar estas piezas actualmente… Y volviendo a Calvino, que en su Tratado de las reliquias confirmaba que “Si quisiéramos agarrar todo cuanto se encontró, sería bastante para cargar un enorme barco”, si juntáramos todas y cada una de las monedas de Judas quizá este hubiese podido comprarse un reino, si bien fuera de este planeta.

Las hibridaciones religiosas en los altares yorubas

Otra de las especificaciones mucho más atractivas de los altares yorubas, y que es muy simple de admitir, es su mezcla con otras opiniones como el catolicismo, el espiritualismo y el oscurantismo, por poner un ejemplo. En las casas asimismo puede ver vasos espirituales, rosarios, estampitas de santurrones católicos, la figura del indio o la gitana, representada con muñecas, relacionados con los fallecidos y los antepasados, y hasta los mundiales ojos que todo lo ven y que amedrentan el mal de ojo.

Es muy característico ver de qué manera los religiosos, en el momento de proponerse sus actos de culto y veneración, tienen dentro prácticas que no están ligadas de manera directa con la religión afrocubana. Es que, como afirma el refrán:

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