pedagogia y didactictica de la religion catolica deca i burgos

El obispo de Mallorca, monseñor Sebastià Taltavull, oficiará una misa en la Catedral por el centenario de la desaparición de Madre Alberta, creadora de la congregación Pureza de María, este miércoles 21 de diciembre a las 11 horas. Alberta Giménez Adrover (1837-1922) fue una mallorquina universal: venerable de la Iglesia por Juan Pablo II en 1886 y también hija ilustre de Palma y Pollença. Su obra didáctica reúne a 45.000 alumnos en 30 institutos, institutos y universidades de Europa, África y América. Uno es el Centro de Enseñanza Superior Alberta Giménez (CESAG), que da en Palma siete grados oficiales de la Facultad Pontificia Comillas.

Las ocupaciones previstas por la congregación asimismo tienen dentro la preparación de un musical en todo el mundo sobre su historia que se estrenará el 23 de abril en el salón de actos del instituto Madre Alberta. También, se editarán 2 nuevos libros: Soy tu Pilar. Memorias de mi abuela, una novela de la religiosa de la Pureza Vanesa Guerrero (editorial San Pablo), y un análisis de la maestra del CESAG Blanca Ballester, aún por imprimir, donde se examina la obra literaria de Alberta Giménez.

Insertar el evangelio en el corazón de la civilización

Las materias de doctrina católica que se dan en las universidades públicas procuran, aparte de realizar las normas del Gobierno, ofrecer un servicio a los alumnos, según comentan las propias Facultades de Ciencias de la Educación en sus guías enseñantes. Por ser instructor de religión católica en los institutos públicos y por trabajar en los de ideario católico -pues la mayor parte de esta manera lo pide- se precisa que “aparte de reunir exactamente los mismos requisitos de titulación exigibles, o equivalentes, en el respectivo nivel educativo , a los gobernantes enseñantes”, los profesores tienen que “ser propuestos por la autoridad de la confesión religiosa para impartir esta enseñanza y haber conseguido la declaración de idoneidad o certificación semejante de la confesión religiosa”, según recopila un Real Decreto, asimismo del año 2007, de la temporada de Zapatero.

De este modo, en la situacion de los católicos, la Charla Episcopal pide un título que llaman DECA (Declaración Eclesiástica de Rivalidad Académica). Y las universidades públicas proponen a sus estudiantes esa oportunidad, lo que tiene más que nada de entrada una virtud para ellos, pues la matrícula se hace allí, a un coste (a precio de crédito universitario) de entrada menor que el de asistir a entre las universidades católicas, privadas, del país. La Charla Episcopal recopila en su web el trámite a continuar para la enseñanza de su doctrina en la Facultad Pública. “Las materias de la DECA de Infantil y Principal van a poder cursarse en los centros estatales y privados con los que las diócesis hayan predeterminado pactos. Los centros presentarán sus propios proyectos de estudio para su ratificación o para su aprobación acompañados de la petición pertinente firmada por el decano o directivo del centro académico apuntada al presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza”. La sentencia del Tribunal Constitucional 38/2007 reconoció en las confesiones religiosas el derecho a saber la idoneidad de los instructores de religión y del credo objeto de enseñanza en los centros públicos.

Deja un comentario