los siete pecados capitales son iguales en todas las religiones

Camilo García Giraldo | Arte/cultura / REFLEXIONES

Los siete errores capitales que fueron elaborados de forma organizada y sistemática por el papa Gregorio I en el año 590 d. C., quien fue el primer monje en llegar a ese cargo supremo de la Iglesia católica, como la soberbia, la lujuria, la furia, la envidia, la codicia, la pereza y la garganta. Fueron considerados errores por ser vicios que negaban el orden de Dios a los hombres de vivir de manera santa, libres del dominio de las pasiones y deseos que pertenece a su naturaleza. De este modo, la soberbia que se considera como el mayor pecado capital, el origen de todos los otros, se muestra en el momento en que alguien sobrevalora frente sí y frente el resto su ego, su persona, en el momento en que siente o considera que es un individuo mejor, con méritos, atributos y habilidades mayores que el resto que le cubren. Y, por consiguiente, obra despreciándolos. Por tal razón, un individuo soberbia tiene el enorme defecto o restricción en su personalidad de no admitir las características y los méritos del resto, su valor. Al no reconocerles su valor, se transforma en un ser inútil de tratarlos como sus semejantes iguales.

¿Cuáles son los 7 errores capitales?

Según el catolicismo, quien es gobernado por alguno de estos errores se deshumaniza y a veces deshumaniza los que están en su ambiente, al reducirlos a elementos de su deseo.

cristianismo

2 están relacionados directamente con los deseos del cuerpo, como son gula y lujuria, al paso que los cinco sobrantes (furia, pereza, codicia, soberbia y envidia) son vicios del alma.

Es una sobrevaloración del yo, colocándolo sobre el resto. Estas personas se dan una relevancia excesiva, así sea por sus entendimientos, situación popular o algún otro fundamento, y tienen la posibilidad de considerarse inferiores a sus semejantes. La vanidad y el narcisismo son maneras de soberbia. Es un pecado contra nuestra religión, en tanto que el soberbio no piensa que absolutamente nadie logre estar allí, no Dios.

La furia

La furia empuja a los individuos a cometer acciones de las que después van a deber arrepentirse.

La furia es la manera suprema de la íra y la indignación, que consigue tintes beligerantes e inclusive violentos, en tanto que el sujeto iracundo pierde el control de sí. La furia empuja a los individuos a cometer acciones de las que después va a haber que arrepentirse, como agresiones, homicidos o sencillamente llevar a cabo daño a personas que no lo meritan.

Deja un comentario