la religion en la politica interna en africa poscolonial

Las reformas de mercado en África tienen la posibilidad de verse frustradas por la publicidad que asegura que los mercados son una importación occidental. Pese a la vigencia de esa creencia, es precisamente absurda. Los mercados florecieron en África antes del colonialismo, y adondequiera que se repriman, el resultado es la inmiseración popular, como apunta el economista William Hutt en su estudio vanguardista, The Economics of the Colour Bar. Los mercaderes de África precolonial organizaban redes comerciales a enorme escala que englobaban distintas zonas.

Según Alberta O.Akrong(2019), la variedad del comercio africano que se hacía por tierra y por vías navegables mejoraba la disponibilidad del conjunto de naciones a los elementos estratégicos. Como en otros sitios, en el África precolonial, los africanos diseñaron mecanismos para aceptar el comercio. En su investigación, Gareth Austin documenta una letanía de instituciones de esta clase, entre ellas las comodidades de crédito rotativo y las sociedades segregas. Al relatar la primacía de los mercados en África Occidental precolonial, proporciona un relato embriagador de las redes comerciales:

Las cadenas de De Gaulle

El desarrollo de descolonización por la parte de Francia no fue mejor ni mucho más ejemplarizante que otros. La táctica, idéntica a la que emprendieron el resto de potencias coloniales, fue demorar los tiempos lo máximo viable, presenciar con construcciones políticas fallecidas antes de nacer y, en su caso, utilizar la mano dura. De este modo, los territorios que deseaban conseguir la independencia y los líderes que guiaban la causa debieron seleccionar: o introducirse en el retardado desarrollo que se fomentaba desde París o inclinarse por la vía armada. En parte, el segundo es consecuencia del primero. Si bien en los primeros años del desarrollo descolonizador hubo insurjas armadas, triunfantes como Indochina y frustradas como Madagascar, el resto se brindaron a consecuencia de intencionada demora por la parte de los franceses en el desarrollo descolonizador.

Si bien desde París se promulgase con la IV República de 1946 una Constitución que parecía igualar el estatus político de las colonias con en comparación con de la metrópoli bajo el paraguas de la Unión Francesa, la verdad es que muchas disposiciones o no se cumplieron o fueron retrasadas a propósito por la parte de la administración colonial gala. En decisión correcta, la guerra de independencia argelina y la revuelta camerunesa de 1955 estuvieron motivadas por los incumplimientos metropolitanos. De esta manera, este emprendimiento francés, lejos de aliviar las reivindicaciones coloniales, estimuló aún mucho más el independentismo africano.

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