la religion.donde las chicas setapan.asta los ojos

El intento de transcribir la vida de una mujer bajo un burka es una auténtica quimera. Comprender qué piensa la musulmana vestida de pies a cabeza como un enorme cono de lona ambulante es, cuando menos, un secreto. Más que nada por el hecho de que no acostumbran a, o aun se preocupan, expresarse públicamente, excepto ciertas escasas que sí se pronuncian por proteger su modo de vida.

De esta manera, desde una ineludible pero en la mayoría de los casos limitada visión de todo el mundo occidental u occidentalizado, estas mujeres son frecuentemente vistas como «oprimidas», «esclavas» o «espectrales», vestidas con «mortallas que injurian la su condición humana» . Por otro lado, quienes defienden la prenda especial dicen, en cambio, que se habla, primordialmente, de un acto de fe, un traje que define la pertenencia a un colectivo identitario.

¿Qué afirma el Corán sobre la indumentaria de las mujeres?

El Corán jamás relata la palabra «velo», enseña en esta nota de CNN Abed Awad.

«Di a las mujeres fieles que bajen la mirada y cuiden sus partes íntimas, y que no hagan ver sus atractivos, salvo lo aparente. Y que envuelvan sus chalets cerca del escote, y que revelen sus atractivos solo en frente de sus maridos…», afirma el verso 24:31 del libro sagrado del islam.

Existen muchas musulmanas que deciden no usar el hiyab, pues precisamente es dependiente de la interpretación que cada una tenga sobre el Corán. ¿Por qué razón decidiste no usarlo?

«La práctica activa del Islam llegó a Kirguizistán tras la caída de la Unión Soviética. Evidentemente, había gente que lo practicaba antes, pero eran castigados si los descubrían. Mis progenitores, por poner un ejemplo, que nacieron en tiempos de Lenin, no son religiosamente activos. No obstante, desde mi generación en especial hace unos 5 o 7 años, el Islam fue cobrando relevancia. Yo soy religiosa pero no activa. Creo en Allah, y en nuestro Enorme Profeta Mahoma, pero no leo namaz todos y cada uno de los días. Para mí es más esencial rezar a mi modo y charlar con Allah no solo a lo largo del horario particularmente designado para llevarlo a cabo, sino hablo con Él en el momento en que siento la necesidad. Como otros musulmanes activos, no empleo el hiyab ni el velo por mi forma de meditar. Pienso que lo esencial es opinar con el corazón, no con la ropa. A lo largo de bastante tiempo pensé que las mujeres que empleaban hiyab eran verdaderas seguidoras del Islam, al tiempo que las que no lo utilizábamos éramos las llenes huelgas. Tras bastante ver, me percaté de que estas mujeres no eran perfectas o libres de errores, en tanto que muchas usan el hiyab como una máscara para ocultar su auténtica cara. Por poner un ejemplo, en Estambul entré en choque al notar a estas mujeres «perfectas» fumando en áreas públicas sin sentir si bien sea algo de vergüenza. Yo pensaba que estas mujeres eran un modelo a proseguir para nosotros, pero no obstante asimismo tienen un fallecido en su alacena. Entonces, estos descubrimientos me persuadieron aún mucho más a ser una mujer habitual a estas fieles que no coinciden con sus acciones.»- Meerim, Kirguizistán

> Con Meerim en Kirguizistán

Hay distintas variaciones del velo islámico que las mujeres musulmanas usan para cubrirse. El burka es el mucho más radical de todos y está compuesto por solo una parte que cubre toda la cabeza y el cuerpo: solo deja una reja en los ojos para ver.

Deja un comentario