la música es la única religión que no tiene ateos

Se ríen de mí pues soy diferente,

yo me río por el hecho de que son todos iguales.

Genio temprano

Johann Sebastian Bach nació y se formó en Eisenach, Turingia. Allí asistió exactamente la misma escuela que Lutero en su temporada. Por ese momento el apellido Bach era homónimo de músico, en tanto que su familia en siete generaciones causó 53 músicos sobresalientes. Johann Sebastian recibió las primeras enseñanzas de su padre, Johann Ambrosius. No obstante, a la edad de diez años, Bach quedó huérfano y salió a vivir con su hermano mayor, Johann Christoph, que era organista de Ohrdruf.

Siendo muy joven, se establece en el planeta de la música entrando en el corazón de la Iglesia de San Miguel de Lüneburg, siendo violinista en la orquesta de cámara del Príncipe Johann Ernst de Weimar y después mudándose en Arnstadt para transformarse en organista de la iglesia.

¿Qué es el panteísmo?

El panteísmo es una corriente filosófica que mantiene que el término de “Dios” es semejante a decir cosmos, vida o dios mismo, según es comprendido por las religiones monoteístas. «Dios» no es mucho más que una forma de llamar la ley natural, la presencia misma.

Los panteístas suponen que el constructor (Dios) y la criatura (el planeta y todo lo desarrollado por obra divina) son solo una cosa. A esta clase de pensamiento se le llama monismo, y se distingue del teísmo usual de la mayor parte de las religiones, en las que “dios” y “planeta” están enfrentados conceptualmente. Alén de las probables diferencias entre los diferentes panteísmos históricos, lo que todos tienen en común es la concepción de la verdad como algo inmanente (cerrado en sí), que es lo único que hay.

Humanismo y espiritualidad

Su música –como nuestro Beethoven– tiene dentro “humanismo y espiritualidad al unísono”, detalla Güell. Es inseparable en ella una del resto. Como es imposible dividir al Beethoven músico del Beethoven que “se dirige a Dios sin mediadores”, según lo define Ortega. Mucho más allí que en su catálogo –sus reconocidas 135 proyectos– escaseen las proyectos rituales.

“La producción de música sagrada de Beethoven no es muy amplia, sus proyectos mucho más esenciales, y que se interpretan de manera frecuente, son el oratorio Cristo en el Monte de los Olivos y la Misa Solemnis, cuya excelencia es un caso de muestra de de qué forma Beethoven representa la majestad de Dios”, mantiene Silvia Sanz Torre, directiva titular de la Orquesta Metropolitana de La capital de españa y del Coro Talía.

La relación de la música, sonidos y poesía con el ambiente futbolero es ineludible, con un historial lleno de furor y cariñosos matices infinitos.

La relación de la música, sonidos y poesía con el ambiente futbolero es ineludible, con un historial lleno de furor y cariñosos matices infinitos, donde estimar no cuesta nada. Eduardo Galeano es sabio en el momento en que afirma que el fútbol es la única religión que no tiene ateos y exhibe las divinidades.

Pink Floyd hace eco en el tiempo y el espacio de estas sabias expresiones al hacer un homenaje a los apasionados del Liverpool FC, sampleando la tribuna que canta You’ll Never Walk Alone, un himno para ellos, compuesta por Richard Rodgers (música) y Oscar Hammerstein al comienzo y en el final de la extraordinaria parte Fearless.

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