la fortaleza desde el punto de vista de la religión

La pandemia del Covid 19 que, ya hace prácticamente un año, está golpeando al planeta, nos hace presenciar la fragilidad de la naturaleza humana, las restricciones de los elementos de atención sanitaria de que disponen los países, aun los mucho más desarrollados, y la precariedad de nuestra vida. Por otro lado, lo que vivimos está convirtiendo el planeta y, no solo en lo referente a los hábitos culturales y nuestras maneras de acercamiento, sino más bien asimismo a otras dimensiones de nuestra vida.

El Coronavirus amenaza nuestra vida, pone en crisis nuestra economía, revela las franjas de pobreza que en ocasiones no logramos ver y menos conseguir, nos hace vivir en una situación de puerta de inseguridad y, con todo ello, nos transporta a replantearnos el sentido de la vida humana. Para combatir estas ocasiones novedosas y también indecifrables nos encontramos tratando buscar novedosas respuestas a nuestras pretensiones materiales y morales, y el hombre va ideando o conociendo novedosas maneras de subsistencia familiar y popular, afina el sentido de solidaridad y, de forma frecuente, la experiencia de impotencia le transporta a adentrarse en la dimensión espiritual y religiosa de su historia.

Don de la Piedad

La piedad, el sexto don del Espíritu Beato, es la perfección de la virtud de la religión. Si bien tendemos a meditar el día de hoy en la religión como los elementos externos de nuestra fe, significa verdaderamente la intención de venerar y ser útil a Dios. La Piedad transporta esta predisposición alén del sentido del deber, tal es así que queremos venerar a Dios y servirle por amor, de la manera en que queremos honrar a nuestros progenitores y llevar a cabo lo que ellos quieren.

El Don del Miedo del Señor pone a Dios en la visión correcta. Un individuo con ese don entiende la excelencia y la joya del Señor. Desean servirle para quien es. Un individuo con el don del miedo del Señor entiende quiénes son y por qué razón están aquí con relación a Dios; En otras expresiones, todo cuanto son hay que a la joya, el cariño, la felicidad y la perfección de Dios.

Fabricadas de Quedorlaomer

Primeramente, cabe nombrar que el nombre de Quedorlaomer procede del hebreo Kedorlâômer. Si bien su concepto todavía no es requisito, entendemos que este personaje fue entre los líderes mucho más esenciales del reinado de Mesopotamia y del norte de Siria. Se le detalla como una figura déspota que invadió TransJordania.

Además de esto, Quedorlaomer tuvo tanto poder que fue con la capacidad de subyugar a los pobladores de las tierras llanas y lograr que le sirviesen según sus propósitos. No obstante, las cosas no salieron de la manera en que deseaba en el momento en que la multitud tras 12 años se fatigó de padecer pésimos tratos.

Nuestra red social y la religión

Nuestros seguidores de Instagram asimismo piensan (y se amoldan):

  • “Asambleas por Zoom para comunicar la vida y rezar juntos. Misa en línea por Instagram. Es requisito para desahogar lo que va pasando y localizar o respaldar”
  • “Opinar en Dios es escencial para atravesar la cuarentena con alegría y promesa”
  • “Semana Santa: misa en línea, y en este momento estoy meditando mucho más”
  • “Shabat me asiste para marcar un corte por semana ahora desconectarme de la tecnología”
  • “No sé si religión, pero yo me pude conectar con la mi espiritualidad”

Lealtad permanente, estable y incesante a la intención de Jesucristo

“Cata que tu carne es delgada y que ninguna cosa de todo el mundo puede ofrecer fortaleza a tu espíritu ni consuelo; pues lo que nace de todo el mundo, planeta es, y lo que nace de la carne, carne es; y el buen espíritu solo nace del espíritu de Dios, que se comunica no por planeta ni carne”.

De ahí que “la fortaleza cristiana incluye no solo obrar lo bueno, sino más bien asimismo soportar lo malo”.

Deja un comentario