la enseñanaza de la religión se diferencia de la catequesis

En España, la novedosa ley didáctica está inmersa en un enfrentamiento por la parte de todos y cada uno de los estamentos sociales. Aleteia entrevista a Avelino Revilla, encargado de enseñanza de la archidiócesis de La capital de españa que exhibe de qué manera sobre la asignatura de religión “se generó un enfrentamiento y una suerte de alarma movida por intereses ideológicos”. «La ley lo único que hace es agarrar lo que está firmado en los Pactos Iglesia-Estado, que el día de hoy prosiguen actuales», enseña. Para Avelino Revilla, la enseñanza religiosa escolar “no es catequesis” y enseña que su finalidad es “ofrecer contestación a las cuestiones que el alumno se marcha realizando y enseñar de qué manera la religión católica fué origen de cultura en distintos campos como la arquitectura, la pintura o estatua”. Sobre el contenido de la ley, el encargado de educación del Arzobispado de La capital de españa enseña que hablamos de “salir al paso de algo que preocupa a toda la red social didáctica y asimismo a todos y cada uno de los ciudadanos: el prominente índice de fracaso y abandono escolar” y cree que es realmente difícil el consenso entre los partidos pues los temas de educación están ideologizados en demasía. ¿Qué opinión haces de la LOMCE? Es un intento de corregir los defectos que tenían las leyes precedentes para salir al paso de algo que preocupa a toda la red social didáctica y asimismo a todos y cada uno de los ciudadanos, que es el prominente índice de fracaso y abandono escolar. En el momento en que uno va a las mediciones del sistema educativo, para poder ver la calidad, que poseemos, la verdad es que no nos encontramos en una situación muy elevada. ¿Y qué se hacía mal? No guarda relación con la proporción de dinero que se se encontraba capitalizando. Este gobierno, como el previo del PP en el momento en que logró la LOCE, procura enmendar esta situación accediendo a cambiar unas leyes que se estima que están en su origen, si bien no sean la causa primordial. ¿Un nuevo cambio de sistema educativo? En el momento en que diríase que hay bastante cambio educativo, es necesario decir que esto no es de este modo. Proseguimos viviendo de una ley, la LOGSE de 1991 que se mantuvo. Aun la LOCE del PP solo hacía unos cambios esenciales y además de esto no ha podido ponerse en marcha pues el PSOE estimó que esta no era la ley que precisaba el país. Comprendo que la ciudadanía piense… en este momento viene otro partido y desea mudar la ley de educación. En ese país, los temas de educación están ideologizados en demasía. El campo educativo no es sencillo, y hay cuestiones de fondo como el peso de la enseñanza estatal, los recitales, o la independencia de enseñanza, que no hacen simple el consenso. La excesiva ideologización impide ese acuerdo. Lo que sí existe es un avance en relación a la situación donde queda la asignatura de religión… Se generó un enfrentamiento y una suerte de alarma movida por intereses ideológicos. La ley lo único que hace es agarrar lo firmado en los Pactos Iglesia-Estado, que prosiguen actuales. ¿Qué se tienen la posibilidad de cambiar? Todo es modificable, pero mientras que estén es requisito cumplir estos Pactos. Además de esto, la clase de religión no es un privilegio de la Iglesia. Hay ignorancia o mala fe en quien lo afirma. Nuestro Estado es un Estado aconfesional, con lo que quiere decir que ninguna confesión tiene carácter estatal, pero lo espiritual sí es esencial para la sociedad. Hay un orden constitucional: El Estado sostendrá relaciones con la Iglesia Católica y el resto confesiones religiosas. En estos Pactos con la Iglesia Católica diríase que la asignatura de religión va a ser obligatoria en todos y cada uno de los centros, pero no para los estudiantes o para los progenitores.

religión

La asignatura de religión no es obligatoria para absolutamente nadie, que no engañen… no es obligatoria. No puede ser de otra forma, tanto para la Iglesia con su defensa a la independencia religiosa, para el Estado aconfesional en el que nos encontramos. La obligatoriedad es para los centros, leal al derecho de los progenitores a educar a sus hijos según con sus convicciones morales y religiosas. La educación religiosa entra en la educación integral de cada individuo y varios progenitores estiman que esta dimensión religiosa no puede faltar. Es el Estado quien debe asegurar que esta enseñanza sea de conformidad con la confesión religiosa que profesen. ¿Se habla, ya que, de una enseñanza evangelizadora? Habría que distinguir el término de evangelización. La asignatura de religión no es catequesis, por el hecho de que la catequesis es algo que se da y se efectúa en la red social cristiana. Los obispos desde 1979 dejaron clarísimo que la enseñanza religiosa escolar es una asignatura doblegada a exactamente los mismos requerimientos que cualquier otra asignatura. O sea, con un currículo, un instructor con una titulación cierta y una finalidad y objetivos. Esta finalidad es el diálogo con la civilización. Hablamos de que el alumno que estudia la clase de religión vaya orientando su enseñanza de manera que aprenda cuál es mensaje católico en lo que se refiere a el resto saberes que va aprendiendo. No es que la enseñanza de religión no tenga una dimensión evangelizadora, si por esa dimensión se comprende la explicación del mensaje católico, pero esta no es el objetivo de la clase de religión. Hablamos de ofrecer contestación a las cuestiones que el alumno se marcha realizando y enseñar de qué forma fué el origen de cultura en diferentes campos como la arquitectura, la pintura o la estatua. ¿De qué forma se organizan los contenidos escritos de la asignatura de religión? ¿Quién prepara los exámenes? Las editoriales, de alguna manera, organizan los libros según el currículo. Este currículo, que lo efectúa, es la autoridad de la Iglesia, en la situacion de la religión católica. En la situacion del resto confesiones, va a ser la autoridad del resto confesiones. La asignatura es una asignatura confesional. Si la asignatura fuera una asignatura sobre la Historia de las Religiones o del conocimiento del hecho espiritual, el Estado sería bastante para efectuar el currículo. Pero aquí lo que ocurre es que son los progenitores quienes solicitan una asignatura confesional y desean educar a sus hijos en lo que para ellos es su educación religiosa, la católica en mucho más del 70% y por consiguiente el currículo deberá llevarlo a cabo la autoridad competente. ¿Es la asignatura solo para católicos? Es para católicos, en tanto que se utiliza para que su fe sea una fe ilustrada, sea una fe que va medrando, en la medida en que él va medrando en otras materias y poder de esta forma ver que no hay contradicción entre esa fe y esta razón. Al no fiel no se le solicitará un certificado, ni un género de conducta, no si cree. Quizás algún no fiel se acerque a la asignatura para entender qué es el mensaje católico. Qué es verdaderamente la fe cristiana, cuáles son sus elementos escenciales y cuál es la contestación cristiana a las cuestiones que asimismo se hace este alumno: sobre la vida u otros intereses que verdaderamente logre tener. Entra entonces en la escuela la dimensión trascendente de la persona. ¿Esta dimensión ha de estar en el sistema educativo? No posee, debe estar, pues si en el final la enseñanza se transforma en una pura transmisión de entendimientos, sin atender a las pretensiones del sujeto, la escuela se transforma en un mero transmisor de cuestiones de conocimiento científico-técnico. Faltarían las cuestiones sobre las cuestiones escenciales, verdaderamente humanas, que por último se abren a la trascendencia.

Deja un comentario