la doble fuente de la moral y la religión

Estamos frente a un encubierto golpe para derrocar al gobierno global donde el único poder que tenemos la posibilidad de admitir es el económico, en el que el ciudadano da igual nada. Poder dictatorial, que no se ha evaluado electoralmente y que emplea la demagogia, la patraña y la doble ética sin freno alguno.

Ejemplos de ética en la vida diaria

Ciertos ejemplos de la ética en la vida diaria:

  1. La lealtad conyugal. Comúnmente, se considera en muchas etnias que la promiscuidad es inmoral y que las parejas formales han de ser exclusivas. No obstante, en muchas otras etnias un mismo hombre puede desponer a múltiples mujeres.
  2. La aceptación o condena de la homosexualidad. La homosexualidad es admitida en la mayor parte de las naciones occidentales, pero en algunas naciones es vista como algo inmoral e inclusive penada por la ley.
  3. Decir la realidad. Desde la niñez, se nos inculca el deber con la realidad, esto es, se nos enseña que decir la realidad es siempre y en todo momento lo acertado, aun en el momento en que esto trae secuelas negativas.
  4. La prohibición del incesto. Las relaciones de pareja entre hermanos, entre progenitores y también hijos, o a veces entre primos se consideran inmorales desde los tiempos ancestrales de la raza humana.
  5. La condena de la bisamia. La iniciativa del matrimonio en Occidente es la de una unión entre pares, esto es, 2 personas que desean pasar su historia juntas y se comprometen formalmente frente al Estado para hacer una red social legal, popular y económica. De ahí que la bisamia, es decir, el matrimonio simultáneo con 2 o mucho más personas, se considera no solo algo repudiable, sino más bien asimismo un delito.
  6. El respeto por nuestros mayores. Desde la niñez, se nos enseña a respetar a nuestros mayores: a no faltarles el respeto, no alzarles la voz, a no interrumpirles en el momento en que charlan. No hay ninguna ley sobre esto, sino más bien una enseñanza ética que se transmite de generación en generación.
  7. La protección del menor. Los menores son una categoría de personas protegidas en la sociedad de la cual formamos parte. De ahí que no tienen la posibilidad de votar ni tomar alcohol y sus derechos han de ser protegidos.
  8. El castigo del hurto. Hurtar no solo es opuesto a la ley, sino es asimismo una acción inmoral, condenable por la sociedad. No obstante, en algunas situaciones, nuestra sociedad puede verse inclinada a perdonar o ignorar éticamente el hurto.
  9. El respeto por la privacidad extraña. Espiar a los vecinos y grabar los espacios privados extraños son acciones consideradas inmorales en la sociedad de la cual formamos parte.

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