la divinidad y la salvacion en las grandes religiones

La presencia universal de las tradiciones religiosas –en su pluralidad de teologías, cultos y diversa inserción popular– frecuenta aducirse como una prueba de que ciertamente hay un Dios que, en algún modo, está en el fundamento de todas y cada una ellas. No obstante, hay un enfoque distinto que llega, por contra, a la conclusión de que la presencia de las religiones es una prueba de la poca posibilidad de que un único Dios que existe hubiese propiciado una pluralidad tan contradictoria de religiones.

¿Qué es el Cristianismo?

El cristianismo pertence a las enormes religiones monoteístas de todo el mundo, fundamentada en la vida y las enseñanzas de su profeta Jesús de Nazaret, asimismo llamado Jesucristo.

Es una religión abrahámica (como el Islam y el judaísmo), que ve en este personaje el cumplimiento de las premoniciones del viejo testamento bíblico y lo considera el mesías divino, hijo de Dios, la desaparición del que en la cruz redimió a la raza humana de sus errores.

El término católico de salvación es opuesto a la justicia y la clemencia

Los cristianos están en concordancia en que tras Jesús(s), la revelación fué sellada y quedó atrás y en este momento no hay forma de recibirla, y que la puerta de la felicidad está clausurada hasta el Día del Juicio. Esta puede ser la razón por la cual han inventado una exclusiva forma de conseguir la salvación y han propuesto una prescripción novedosa que es contraria a todos y cada uno de los principios y se enfrenta completamente a la razón, la justicia y la clemencia. Diríase que Jesús tomó sobre si los errores de todo el planeta y permitió en fallecer en la cruz a fin de que mediante su muerte la raza humana pudiese ser liberada. Dios logró fallecer a su hijo inocente para socorrer a los pecadores. No obstante, no comprendemos que los corazones de la gente logren ser purificados de la mugre del pecado mediante una muerte tan injusta y de qué forma, por la matanza de un inocente, los errores pasados ​​de otros tienen la posibilidad de ser perdonados. Esto se enfrenta tanto a la justicia como a la clemencia, en tanto que es opuesto a la justicia atrapar a un inocente en vez de un pecador y es opuesto a la clemencia matar al hijo de esa forma tan dura. Además de esto, todo lo mencionado no logró nada.

–Lecture Lahore, Ruhani Khaza’in, vol. 20, p. 163

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