influencia en la convivencia social de la religión china

En la gama de diversidades que caracterizan al Sudeste Asiático, entre las mucho más particulares es la cuestión religiosa. Las distintas multitud de predominación india, china, árabe y occidental fueron moldeando el mosaico de religiones que ya están en la actualidad. Si bien el ámbito de hoy en la zona es muy complejo, con una consistencia de población altísima, es considerable la convivencia armónica conseguida en esta variedad.

| Por Maya Alvisa Barroso* y Ezequiel Ramoneda** |

INTRODUCCIÓN

Es ineludible para todo el que habituado a bucear en la historia, por lo menos para la que redacta estas líneas, fascinarse actualmente histórico que nos ha tocado vivir en la cabalgadura de los siglos XX y XXI. Y lo es por el hecho de que nos encontramos frente a un fenómeno sin precedentes en el desarrollo civilizatorio de la raza humana: el acercamiento entre China y Occidente, entre la civilización viva mucho más vieja del globo y su alter cultural.

Es verdad que mercaderes, misioneros, filólogos y algún pensador nos habían aproximado a China desvelando ciertas (muy escasas) de las joyas de su civilización durante los últimos cinco siglos. Pero jamás este acercamiento había sido tan directo, tan inmediato, tan real, y con tal potencial de ser fecundo como en el recién estrenado era de la globalización y del espacio digital. Instantes de encontronazo civilizatorio afín lograron ser, quizás, los descubrimientos del nuevo planeta en el siglo XVI, o la revolución Industrial del XIX por el gran cambio que se operó en la vida de la gente tras estos procesos históricos.

CONSIDERACIONES FINALES

La independencia de meditar y opinar en seres metafísicos y sobrenaturales, tal como de adorarlos, es íntima de cada humano y salvaguardada por la Constitución de Brasil, tal como por los tratados y leyes de todo el mundo que Brasil asimismo suscribió. La variedad de ideologías, pensamientos, opiniones, siempre y cuando no interfieran en la independencia individual y la dignidad de cada humano, para dejar que el prejuicio, la intolerancia, el fundamentalismo sucumban a la paz y calma de los ciudadanos, ha de ser libre manifestado y protegido por la legislación. Los principios de la independencia de conciencia, tal como la independencia de opiniones, basados ​​en el arte. 5, inciso VI, de la Carta Política de Brasil, forma un término extenso, desde la independencia de profesar cualquier creencia religiosa, hasta la independencia de manifestar convicciones filosóficas desprovistas de carácter espiritual.

En este aspecto, la convivencia en una sociedad plural como la brasileira, en el sentido de las distintas maneras de religiosidad o aun de quienes no profesan ninguna religión, insta a que el Derecho, como sistema de reglas de principios y conducta que regula la sociedad relaciones, basadas a través de reglas concretas, puede ser baluarte en la conducción de una convivencia pacífica, incluyendo la imposición de medidas intervencionistas contra quienes, quizás, fomenten actos de intolerancia religiosa.

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