influencia de la religion mesopotamica en la religion cristianas

La iniciativa de un paraíso terrenal desarrollado por Dios o los dioses es quizás entre los puntos mucho más esenciales en común entre la Biblia y la mitología mesopotámica. Un espacio especial en el que no hay patología, donde no existe la desaparición y absolutamente nadie padece padecimiento; donde todo es puro y especial, y la vida puede discurrir sin percance alguno. Pero un espacio que no va a ser exactamente el mismo para los viejos sumerios que para los cristianos y judíos, con lo que el día de hoy me agradaría comunicar con nosotros las semejanzas y diferencias en medio de estos 2 conceptos de paraíso.

Para iniciar, si nos ceñimos al orden cronológico en el que estas historias fueron desarrolladas y puestas por escrito, que de manera casual es inverso al orden en que nos fueron llegando a nosotros, observamos que la mucho más vieja es la que relata un viejo poema sumerio datado en la temporada de la III Dinastía de Ur (que se prolonga desde el siglo XXII aC hasta precisamente el XVIII, con la conquista babilonia) y generalmente popular como la crónica de Enki y Ninhursag.

1.4 ADAM, EVA, EL JARDÍN DEL EDÉN Y LA SERP

Según la Biblia, El (“Dios”) creó Adán desde la arcilla o el “polvo de tierra”. En la Vieja Mesopotamia y el Viejo Egipto, la arcilla era una fuerza creativa. Con la arcilla se hacía: tablillas, cerámica, utensilios caseros, ladrillos para la construcción de viviendas y monumentos, cerámica ritual para ofrendas a los dioses. Según Bottéro (2011), los mesopotámicos pensaban que tras la desaparición el cadáver se transformó en pulso debido al desarrollo de descomposición. En el momento en que “Dios” supo que Adán había cogido del fruto contraindicado, le recriminó diciendo: “Por el hecho de que tú cuerdo volverás” (Gn 3:19). En El mito de Gilgamesh, nos hemos proporcionado cuenta de que Gilgamesh se encontraba de luto por la desaparición de su amigo Enkidu: “¡Deseo vocear a fin de que todos escuchen! El amigo que era tan amado para mí se transformó en polvo; Enkidu, mi amigo, se volvió como arcilla” (MELLA, s/d, p 61). Tanto en el Génesis como en el Mito de Gilgamesh el hombre es desarrollado desde arcilla y se transforma en polvo tras su muerte.

ÉPICO DE GILGAMESH: GÉNESIS 2: 07 Tenemos la posibilidad de ver que, en el mito de Adán y la Epopeya de Gilgamesh, hay una alguna similitud. Tanto Adam como Enkidu son la “imagen y semejanza” de los dioses. Esto recomienda que antes de la caída estos 2 individuos habrían conseguido características divinas que se perdieron en el lapso de sus historias mitológicas.

Santuarios y ritos

Los dioses vivían lejos de todo el mundo de los hombres. No obstante, radicaban asimismo en las esculturas que les habían sido dedicadas. A estas representaciones se las trataba como los propios dioses.

Como los soberanos mucho más poderosos solo podían habitar palacios, la palabra que destina el templo significaba sencillamente «casa». Los santuarios (los zigurat) eran las casa más especial, las mucho más hermosas y ricas que tengan la posibilidad de existir.

Enûma Elis.

Otro mito cosmogónico es el que hace aparición en el artículo Enûma Elis. Si bien la intención del escrito es la ensaltación de Marduk como divinidad soberana. La fecha de composición del poema es un tema debatido por los investigadores. Pero la mayor parte de exactamente los mismos se decantan por el desenlace del segundo milenio, en concreto con el reinado del rey babilónico Nabuconodosor I (1125-1103 a. C.) Si bien otros especialistas abogan por el periodo casa. No obstante, hay un aspecto en el que sí se ponen en concordancia es que piensa un cambio en el panteón, puesto que el papel primordial lo juega un dios que hasta ese instante se consideraba menor, Marduk.

Pobladores de Mesopotamia

La localidad de Uruk, donde se establecieron los sumerios, resultó la más esencial.

Los sumerios se establecieron en la Baja Mesopotamia cerca del año 3500 a. C. y crearon las primeras ciudades. La más esencial a lo largo del primer milenio fue la localidad de Uruk, si bien asimismo se recalcaron las ciudades de Ay y Nipur.

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