foto en religion digital de cristo en forma de mujer

Una enorme cruz en Groom, Texas, el 11 de abril de 2022. (Damon Winter/The New York Times)

Un ministerio poco común

el principio de su ministerio, el espíritu sin dependencia de Townsend estuvo en enfrentamiento con las ideas mucho más habituales de quienes le rodeaban. En el momento en que acabó su obra de colportor, ingresó en la Misión Centroamericana y vio que el evangelismo, no la obra de traducción, era lo que la misión aguardaba que él hiciese, en este contexto, los directivos de la misión no comprendían la enorme preocupación que él tenía por la traducción de la Biblia. Este aspecto creó adversidades en las relaciones y por último logró abandonar la Misión.

Antes de entrar en la Misión Centroamericana, Cameron se casó con Elvira Malmstrom, una exclusiva misionera en Guatemala. Si bien Elvira fue una misionera competente y contribuyó bastante al ministerio evangelístico y de traducción entre los cachiqueles, le era bien difícil admitir las fracasos de la vida misionera. Procuró orientación sicológica a lo largo de una temporada que ocurrió en California pero con poco beneficio. No obstante, su contribución a la obra continuó hasta su muerte en 1944, en el momento en que todavía era muy joven.

El “secreto” del nacimiento de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios

A Jesús Martinez Gordito, mi teólogo de cabecera, no le emociona (nada) lo de la “Entendimiento paradójica” ” de H. de Lubac. Le suena a cobijo de la irracionalidad y al radical, a indolencia intelectual. Me afirma, en correo personal: “pienso que lo acertado es asomarse a la verdad –incluyendo la de Jesús de Nazaret– como unidad, por poner un ejemplo, de materia y leyes; de permanencia y relatividad, de autorreferencialidad y excentralidad, de historia y eternidad, etcétera. Es lo que comprendo como «secreto», un término que no es teológico, sino más bien epistemológico, propio del «realismo cognoscitivo» o, lo que es exactamente lo mismo, de acoger el saber como conjunción de materia y también ideas”.

Adopto el planteo de Jesús Martinez Gordito, que me trae, nuevamente, a Henri de Lubac, que yo recojo de manera cuidadosa de bien difícil acento para la razón y pleno sosiego para el espíritu, en el momento en que redacta que «el secreto de la Iglesia, como todo secreto, no puede ser captado con una observación directa y fácil, sino más bien solo por medio de su refracción a nuestras inteligencias»

Regresar a casa

Sarah asimismo apunta a la “pérdida del genuino sentido de la liturgia y el desdibujo de la identidad sacerdotal” como señales del tiempo presente. Frente este panorama, reclama una “vuelta a casa”, a un “interioridad” dejada a la que llegar tras “tirar por la borda” reacciones como “el orgullo, la suficiencia, una vida inmoral y corrompida, la tibieza y también indiferencia hacia las cosas de Dios” o “la dejadez en el momento de seguir en la entendimiento de los secretos cristianos”.

La vida cristiana, enseña en este catecismo, “pide de cada uno de ellos dejar el previo modo de vida, desvestirse del hombre viejo corrompido por sus apetencias seductoras”. De ahí que invita a «renovarse «en la cabeza y en el espíritu» y recubrirse «de la novedosa condición humana construída a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas».

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