es verdad que el islam es una religión de paz

Octavio Paz creía que las pasiones políticas mucho más perdurables, las mucho más fuertes y fieros, brotan del nacionalismo y de la religión. El culto de la revuelta (en el sentido de disturbio, pero asimismo en el sentido de vuelta a los orígenes, de “resurrección”) está tras las “enormes convulsiones sociales de los últimos tiempos”. Una de estas convulsiones, redacta en Tiempo nuboso (1983) es “el despertar del islam”. Enseguida anoto ciertas de sus ideas sobre el tema:

El chiísmo es mucho más que una secta musulmana y menos que una religión separada. Sus seguidores se piensan como los auténticos ortodoxos y juzgan que las prácticas y opiniones de la mayor parte suní, al filo de la herejía, están inficionadas de paganismo. el chiísmo se define por su puritanismo, su intolerancia y por la institución del guía espiritual, el imán.

Allahu akbar es un enunciado terrorista.

Falso La oración significa “Alá es grande” y es utilizada por los musulmanes en el momento en que ven o sienten algo fantástico, lo que les recuerda la excelencia de Dios. No obstante, los terroristas lo han usado antes de realizar actos de brutalidad. Esta es la razón de la connotación negativa, pero no habría de ser relacionada con el islam.

Falso El islam ofrece un mensaje de promesa, fe, justicia y paz entre los humanos, tal como de respeto por la vida. La concepción negativa que en Occidente se tiene de esta religión hay que al fundamentalismo, el que ofrece explicaciones sobre la base de conceptos mal interpretados o torcidos.

El Islam es la religión de la paz

Nuestra afirmación de que el Islam es una religión de paz no significa que los musulmanes

no van a la guerra en el momento en que hay que proteger sus vidas, sus características, su honor o su fe,

Se estima que el número de seguidores del Islam en el mundo entero es, precisamente, de 1200 millones de seguidores .

Ya que bien, hace unos cuantos años, una mujer de nombre Ayaan Hirsi Ali, originaria de Somalia, publicó un libro que transporta como título Heretic. En su obra, cuenta lo que fué su historia y su relación con el Islam, iniciándose en su país de origen como musulmana practicante, viviendo más tarde en La Meca donde visitaba recurrentemente la Enorme Mezquita. De pequeña, aproximadamente a la edad de 5 años, y siguiendo la práctica de su país, vigente hasta hoy, Ayaan fue doblegada a la mutilación genital femenina o infibulación. Al esperar comprometerla sus progenitores en matrimonio con un individuo que no agradaba, logró huír y fue a vivir a Holanda donde consiguió asilo político y, transcurrido un tiempo, llegó a conseguir un nivel universitario y, ocasionalmente, a ser parte del parlamento holandés. Al pasar el tiempo, se transformó en ciudadana estadounidense y, hoy en día, es integrante de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Facultad de Harvard. En 2011 contrajo nupcias con el historiador escocés Niall Ferguson.

A lo largo de una gran parte de su historia, Ayaan ha luchado por la defensa de los derechos de las mujeres, pero lo que ella considera su «misión sagrada» es contener con esta actitud complaciente de Occidente la que, representando a proteger lo que se considera un sano relativismo ética, en tanto que proclama un respeto igual a todas y cada una de las etnias. Da igual si, como en la situacion del Islam, en la plaza pública de ciertos países árabes, cada viernes, después de las frases rituales, se impone la Ley Sharia y se procede a decapitar o golpear a la gente acusadas de algún delito, oa imponer el castigo lapidario a mujeres inculpadas de adulterio, oa recortar las manos de quienes se alardea responsables de haber cometido un hurto.

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