eres una consecuencia de la imposición de la religion

Hace algunas semanas aparecía en la publicación Observatorio del Laicismo “La lista de la vergüenza del confesionalismo en Granada”. Recuerdo que lo del “confesionalismo” es la situación de religión única que se daba aquí hasta la Constitución de 1.978, donde España se reconocía como Estado sin confesión o religión oficial. Reconocimiento de que en la verdad, pese a la intención de determinadas personas, se fué afianzando en la verdad y las cantidades de la ciudadanía patria. Es indiscutible que en los usos sociales y, consecuentemente, en la legislación se afianzan derechos y libertades contrarias a los deseos de campos religiosos como el divorcio, la planificación familiar, la eutanasia y la interrupción facultativa del embarazo. En lo que se refiere a las cantidades sobre opiniones, asimismo la verdad asegura la inclinación, puesto que la cifra de personas que no se declaran fieles igualan o sobrepasan a quienes las practican. De ahí que se los conoce como vergüenza a la actitud de quienes representando al estado, lo hagan manifestarse de forma ilegal como de religión única.

Tras ofrecer vueltas al caletro, me determiné a poner en el papel ciertas ocurrencias que me intranquilizan desde viejos. Mi experiencia meditando sobre la profundización en la democracia me fué aportando un bagaje al tratar el tema con personas en teoría versadas y que pudieron estar implicadas en estos y otros temas como la pacha de subir una virgen al cargo de regidora perpetua del puesto. El tema de las autoridades mezcladas en lo espiritual, además de opuesto al ordenamiento constitucional, puede ocultar una actitud parcial de sostener viejas estimaciones contrarias a las libertades que nos ofrecemos. De ahí que es pertinente que esta y otras causas lleguen asimismo a la calle y al bar en el momento en que dicen: «mira que eres «intolerante» o «no va a haber temas mucho más esenciales que arreglar». En el momento en que tuve suerte, en casos de este modo, comenté algo de las libertades ahora destacadas y de las secuelas que se derivaban en instancias educativas, sanitarias e inclusive sanitarias. Llegado la situacion agregué las demandas de Victor Hugo: “Ahora conocemos el partido clerical… Lo que encontró para la realidad…2 aguantes: la ignorancia y el fallo. Impide a la ciencia y al genio ir alén del misal y desea enclaustrar el pensamiento en el dogma…”. Al charlar en ocasiones preelectorales que es en el momento en que hay mucho más preocupación por lo de “programa, programa, programa”, si bien no como lo comprendiera el ejemplar Anguita, aguardan que se les afirme algo sobre inmatriculaciones por el hecho de que está en candelero, bastante poquito sobre la escuela pública mucho más guardada en los ghettos, lo del Concordato, la blasfemia y otros permisos ahora observaremos.

Si no se conversa…

Como no hay comunicación, Ramos enseña que podrían iniciar las riñas por no haberse puesto según tiempo. «Podría ser realmente tarde en tener hijos y se crearía un ámbito de toxicidad, sin armonía ni paz», añade.

Guacajol enseña que, si un individuo tiene mayor dominancia en la pareja, en la crianza podría antagonizar los valores o los idóneas de la otra religión. “Hay que eludir esto. Es esencial que las religiones se vean válidas y no caer en la manipulación de sus hijos en la etapa de crianza”, expresa.

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