el sentido de la muerte según las distintas religiones

Tony Karam Presidente y principal creador de la Casa Tíbet en México Organizador de las visitas de Su Santidad el Dalai Lama en México. Tiene Estudios de estudio en Budismo y civilización Tibetana, por la Facultad Tribhuvan, Kathmandu Nepal. TW: @Casatibetmexico [email protected] Tel: 55147763 Rabino Jonathan Gilbert Trabaja para la red social judía Sefaradi de México. TW: @RabinoJonathan YouTube: Jonathan Gilbert

Pastor Mauricio Sánchez Scott Presidente de la Academia Nacional de la Música y Artes Cristianas. TW: @mauriciosscott

Cristianismo:

Para el planeta católico es por medio de la desaparición de Jesús que la raza humana se ha reconciliado con Dios. Asimismo que por la resurrección de Cristo, Él salvó el planeta de la desaparición y el pecado y da novedosa vida a quienes crean en Él.

En el Catecismo de la Iglesia Católica leemos: “La desaparición es el desenlace la vida terrenal. Nuestras vidas están medidas por el tiempo, en cuyo curso cambiamos, envejecemos y como en todos y cada uno de los seres vivos de la tierra, en el final hace aparición la desaparición como terminación habitual de la vida. Este aspecto de la desaparición da urgencia a nuestras vidas: el recuerdo de nuestra mortalidad sirve asimismo para meditar que solo tenemos un tiempo con limite para hacer nuestra vida”.

La desaparición en la sociedad de la cual formamos parte de hoy

Habitamos una sociedad volcada en lograr 2 objetivos que semejan haberse transformado en vitales: la acumulación material y extender la juventud. Las dos cuestiones se respiran en todos y cada cosa que hacemos y no es de extrañar que tratar y dialogar sobre la desaparición resulte incómodo frente este contexto. En una sociedad que anhela sostenerse eternamente joven, donde envejecer se ha desligado del desarrollo natural y biológico del humano, tratando frenar y supervisar algo que pertenece a la vida.

¿De qué manera vive la sociedad actualizada la desaparición? ¿De qué forma se le enseña la desaparición a los pequeños? Si ofrecemos una vida entera a la acumulación de recursos, entendimientos, logros… ¿qué sucede en el momento en que la persona muere? ¿Qué trascendencia consigue? En una sociedad orientada al tener y no siendo, la desaparición puede ser el objetivo de algo, el punto y final.

LA MUERTE EN LA SOCIEDAD MODERNA

En una sociedad pensada a la ganancia, en buena medida, de corte material, y sostener una juventud alén de la edad natural, no llama la atención que la desaparición sea ​​un apartado incómodo de ver. Es muy normal que observemos la desaparición con determinado temor e inclusive rechazo. Cuesta respetar y también integrar en la vida los duelos internos y externos de la gente que han sufrido una pérdida. En una sociedad que desea sostenerse eternamente joven, donde preocupa envejecer, tanto a hombres como a mujeres, es simple comprender que la desaparición sea un capítulo al que no se desee ofrecer bastante espacio, ni en observación ni en charla ni en enfoque. Exactamente la misma resulta incómodo charlar o sostener el silencio, charlar de la desaparición como una parte de la vida es un tema de charla que cuesta afrontar.

Habitualmente la sociedad actualizada ve la desaparición, mucho más que como una pérdida, como un fracaso. Esto puede estar relacionado con que la desaparición asuela con todo cuanto se ha amado amontonar a lo largo de la presencia: poder, reputación, reconocimiento, dinero, estudios, elementos materiales y también inmateriales. La desaparición tira todo lo juntado por la borda. Quien muere deja atrás su predominación, situación popular, entendimientos. Y no solo no se puede conducir nada de todo lo mencionado, sino aun no posee potestad para elegir que sucede con esto una vez defenestrado (profundizaremos un tanto mucho más sobre esto en otro tema). Por eso desde el culto de la sociedad actualizada civilizada se intente sostener el halo de vida el mayor tiempo viable, tratando frenar o aun supervisar el consiguiente desarrollo de envejecimiento y la desaparición. En la lista de patologías peligrosas, como vih y cáncer, está incluida en exactamente el mismo nivel, como una patología mucho más en esta lista negra, el desarrollo de envejecimiento y el resultado natural, la desaparición. Otro fundamento de rechazo al desarrollo mortuorio, es que en el momento en que lo observamos en un ser próximo, es un profundo y contundente recordatorio de nuestra muerte, con lo que no ver es una alternativa pasajera que se filtra a nuestro inconsciente. En el momento en que no obstante ofrecemos este espacio a eso que está en desarrollo de envejecimiento, de muerte, admitimos nuestro claro destino físico, nuestros potenciales y restricciones, en el momento en que observamos la desaparición de cara, ofrecemos espacio al otro a vivir con intensidad su desafío, ahora nosotros a marcar un puente entre una mejor calidad de muerte y una mejor calidad de vida.

Referencias

  • “Muerte” en Wikipedia.
  • “Muerte” en el Diccionario de la Lengua de la Real Academia De españa.
  • “El concepto de la desaparición” de Flor Hernández Arellano en la Gaceta Digital Universitaria de la Facultad Nacional Autónoma de México.
  • “Medical Definition of Death” en MedicineNet.
  • “Death” en The Encyclopaedia Britannica.

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