el profesor de religion catolica identidad y mision resumen

Esta convocatoria a los enseñantes andaluces, efectuada por la Secretaría técnica y las delegaciones diocesanas de enseñanza de Andalucía, es un acercamiento que se dedica al diálogo para proseguir defendiendo la identidad de instructores seleccionados por el 75% de las familias y los estudiantes de la zona.

En Córdoba, un 70% del alumnado de los centros públicos cursa la asignatura de Religión Católica y el 95% lo realiza en institutos privados o concertados. En nuestra Diócesis, 179 profesores dan la asignatura en las etapas educativas de Infantil y Principal de los centros públicos y 70 ejercitan su tarea en los institutos; cuatrocientos instructores dan clases de religión en los centros concertados y privados. Todos ellos están llamados a revisar de qué manera su experiencia enseñante representa un bien para el desarrollo integral de la persona, sobre asaltos legislativos y mediáticos, que no previenen que en Andalucía la asignatura de religión continúe siendo muy pedida por las familias. La visibilidad de la asignatura, su función didáctica y su implantación masiva entre el alumnado andaluz se sugieren como puntos de partida para el análisis para el III Congreso de Instructores de Religión en un instante dinámico que no puede desatender esencia del humano y el avance de su dimensión religiosa

La asignatura de religión participa de la admiración, el rechazo y la indiferencia que acompañan a Jesucristo en la mitad del planeta.

No es extraño que personas contrarias a la fe la rechacen. Mucho más alarmante resulta que los fieles vean una asignatura de rango menor. Esto causa que la tarea del enseñante de religión se halle con el obstáculo de estudiantes y progenitores que solicitan de manera sistemática una rebaja en la exigencia de esta asignatura, tal y como si los contenidos no fuesen esenciales en la capacitación escolar integral. Tampoco tenemos la posibilidad de omitir que a veces se ha reconocido la asignatura de religión con la organización de determinadas campañas solidarias o con la impartición de valores con escasa referencia a quien llena de valor toda la presencia, Cristo.

No obstante, en el momento en que están el enseñante vocacional enamorado de su profesión y el alumno que se admira frente sus contenidos, los desenlaces ventajosos son inestimables para unos y otros. ¿Por qué razón no aspirar a que todos demos el sitio que se ajusta a esta esencial asignatura?

Otros links de interés:

Mons. Santiago Gómez: «La enseñanza religiosa escolar es un beneficio para todo el sistema educativo y para la sociedad del siglo XXI»

Deja un comentario