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El día de hoy, adjuntado con el Períodico el País, se puede comprar el libro “El nombre de la rosa” de Umberto Eco, que paralelamente fue amoldado al cine por Jean Jacques Annaud. Si no lo tiene en sus bibliotecas en este momento es el instante de poder incorporarlo a un precio prácticamente irrisorio en su promoción «Novela Histórica». Evidentemente que es el primer libro que me leí desde el momento en que tengo empleo de razón, localizándolo prodigiosamente en una temporada donde era bien difícil localizarlo en las librerías no sé realmente bien porqué. Ahora ofrecemos un artículo a este libro y en este momento el períodico que lo promueve nos obsequia un artículo muy interesante que puede leer en el transcurso de un corto transcurso de tiempo.

Si no lee periódicos, maldita sea, cómpralo el día de hoy. Evidentemente que merece la pena.

Los animales en la Edad Media

A lo largo de la Edad Media, en el arte se usaba la representación animal como instrumento didáctico y mnemotécnico: didáctico, en tanto que a través del la utilización de comparaciones con animales el público podía comprender mejor las especificaciones, no solo físicas sino más bien asimismo morales y morales del personaje en cuestión; lo mnemotécnico se refiere al incremento de la aptitud de memoria tanto del emisor como receptor de la obra que ofrecía esta clase de representación. Además, estos iconos podían incitar al bien o mal según el valor que se le atribuía a cada animal. Esta significación se encontraba regida eminentemente por la utilización que figuraba en la Biblia. Aparte de la enorme conexión del hombre medieval con la naturaleza por sus tareas ligadas a lo rural, desde el siglo XII entran en apogeo los bestiarios, que dan especificaciones de las distintas especies de animales reales y de los mitológicos, la lo que ofrece otra base primordial a fin de que el público pudiese absorber las especificaciones de los animales a los individuos con ellos descritos (Miranda, 2015).

Un artículo clave en la utilización de los animales para detallar individuos es el Libro del Buen Amor, en el que los individuos eminentemente femeninos son caracterizados a través de la naturaleza, para poner énfasis el aspecto instintivo de la mujer y distinguirlos las clases de mujer que ya están (Miranda, 1997).

Creador: Enrique Cejudo Borrega

Enrique Cejudo Borrega es instructor de Filosofía en el IES Castilla de Guadalajara.

Reír como antídoto al demonio y al miedo

Fray Jorge creía que la risa era el antídoto del miedo. Del miedo al demonio que hacía que los hombres abrazaran a Dios. Sin ese miedo, creía, no había razón a fin de que los hombres no se rieran de Dios exactamente la misma lo hacían del resto de elementos. No obstante, en el trabajo de Jorge radica su condena, ya que como apasionado de los libros está a favor de supervisar el saber y no de destruirlo. De esta forma, solo va a tomar ese sendero en el momento en que es siendo consciente de que está atrapado, que fué descubierto por Guillermo y que no le queda otra alternativa.

En la película asimismo tenemos la posibilidad de ver otro combate tradicional medieval entre la razón y la fe. Es el combate que exactamente se genera en la obra entre el inquisidor Bernardo Gui y Guillermo y que removerá los cimientos de la iglesia con el nacimiento de la reforma protestante y el apogeo de la ilustración.

FUERA DE CUADRO

El campo del silencio Por Débora García

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