el nilo y la relación con la religión egipcia

En el momento en que nos llaman Egipto, nos viene a la cabeza la imagen de las impresionantes pirámides. Puesto que desde pequeños hemos oído charlar de Las Pirámides de Egipto disponemos recuerdos de nuestras clases de historia donde nos enseñaron sobre la relevancia de la civilización egipcia y para muchos desde allí nació el gusto por este enorme país. Desde las reconocidas momias hasta Tutankamón. Inmensidad de películas comentaron sobre esta civilización, pero lo que no todos saben es que Egipto tiene 120 pirámides en todo el país, y cada una con una enorme historia. El sistema de lenguaje escrito nació en la civilización egipcia. Pese a las pinturas en varias zonas de Europa, de alén de 30.000 aC, no se mejoró hasta el año 6000 aC en el Viejo Egipto y Mesopotamia, en el que se desarrollaron pictogramas con letras y números y reglas establecidas. Con el descubrimiento de la Piedra de Rosetta se ha podido interpretar, en buena medida, el sistema de los jeroglíficos y entender distintas puntos de la citada civilización. Un capítulo aparte para Egipto, es el mayor productor de long-staple (fibra de algodón) un país principalmente agrícola. Pero Egipto es considerablemente más que Las Pirámides y el Río Nilo (donde el sol desaparecía cada atardecer por occidente simbolizando la desaparición, y nacía cada mañana por oriente simbolizando la vida y la resurrección).

El Enorme Museo de Egipcio

De la revuelta de 2011 a Al Sisi

A lo largo de la revolución de 2011, la iniciativa de nación volvió a estar presente de nuevo de esta manera como lo estuvo a lo largo de la revolución de 1919. Tanto musulmanes como cristianos se levantaron contra el régimen de Mubarak con la promesa de devolver la dignidad al pueblo egipcio tras mucho más de 40 años de Gobierno dictatorial. Imágenes de cristianos resguardando a musulmanes mientras que rezaban en la conocida plaza Tahrir —plaza de la Liberación— anegaron los medios de todo el planeta. No obstante, en nuestra red social copta había cierto resentimiento hacia la oportunidad de un país democrático gobernado por una población en la mayoría de los casos musulmana.

El objetivo de la revolución de 2011 estuvo marcado por el liderazgo de los Hermanos Musulmanes, lo que tiñó la revolución de un tono islamista que no había tenido en sus orígenes. En las siguientes selecciones, la Fraternidad se haría con la mayor parte de los votos de la población egipcia, una situación donde los cristianos del país árabe jamás se habían visto. Poco tardaron en llegar asaltos contra las comunidades cristianas del país por la parte de seguidores del partido islamista, alentados por los propios miembros del congreso de los diputados, que prometían la “islamización de la vida”. Si bien Mohamed Morsi, candidato de los Hermanos Musulmanes a ocupar el cargo de presidente, defendió que él representaría a todos y cada uno de los egipcios y no solo a los musulmanes, los coptos votaron en la mayoría de los casos al candidato continuista Ahmed Shafik, que terminó derrotado por un ajustado margen de 48% en oposición al 51%. En la Constitución aprobada tras estas selecciones se estableció el carácter islámico de Egipto y se postergó los coptos a un estatus de ciudadanos de segunda afín al que tenían en tiempos del Imperio otomano.

La trinidad

 

Amenhotep III fue un faraón de la dinastía XVIII, en el periodo popular como Imperio Nuevo. Se proclamó nacido del dios Amón y de su madre. En entre las situaciones, el padre de los dioses toca a la madre de Amenhotep y queda embarazada. Esto nos recuerda bastante a la concepción de Cristo. El nacimiento de este faraón nos recuerda asimismo a la mitología egipcia, donde Horus nace de la virgen Isis y de Osiris, que fue resucitado.

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