el libro de mormon la piedra clave de nuestra religion

Por Eric Johnson

Traducción al Espanyol: Julio Jiménez

El Libro de Mormón es la clave de nuestra religión

Por tres causas o formas, la primera: Es la clave de nuestro testimonio de Jesucristo, la segunda: Es la clave de nuestro testimonio generalmente del evangelio y la tercera: Es la clave de nuestra doctrina o en otras expresiones de lo que vivimos y enseñamos. En este momento, resumidamente desglosaré las tres causas o formas.

La primera: Nuestro testimonio de Jesucristo, de su divinidad, de su poder y que Él vive, está fundamentado en el Libro de Mormón, es nuestra clave para testificar sobre Cristo, en tanto que, en contraste a la Biblia, el Libro de Mormón no fue pasado por generaciones de copistas, correctores y traductores religiosos corruptos que manipularon y modificaron los escritos.

El Libro de Mormón testimonia de Jesucristo y nos acerca mucho más a Dios.

El presidente Benson mencionó que el Libro de Mormón testimonia de Jesucristo y que nos acerca mucho más a Dios (véase la sección 2). ¿Cuáles son ciertas cosas que ha aprendido en lo que se refiere a Salvador conforme ha estudiado el Libro de Mormón? ¿De qué forma el Libro de Mormón les ha acercado a usted ahora su familia mucho más a Dios?

Pregunta a las hermanas por qué razón la oración “Otro testamento de Jesucristo” es buen subtítulo para el Libro de Mormón. Invítalas a relatar un pasaje del Libro de Mormón que enseñe o atestigue de Cristo (como 1 Nefi diez:4–6; Mosiah 3:5–diez; 3 Nefi 11:7–11). ¿De qué forma se ha robustecido su testimonio con el Libro de Mormón?

Un catalizador para la revelación

Presidente Russel M. Nelson, en su alegato, Revelación para la iglesia, revelación para nuestras vidas, un profeta así de Dios, va efectuar múltiples convidaciones. Entre ellas había una solicitud de buscar mayor revelación personal. De esto, ha dicho:

Nada abre tanto el cielo como la combinación de sobra pureza, rigurosa obediencia, búsqueda ágil, recrearse todos los días en las expresiones de Cristo en el Libro de Mormón, y dedicar tiempo recurrente a la obra del templo y de historia familiar.

Al Padre no le agrada que le encajen

Una vez le pregunté al Padre si una sobrina política que padecía de cáncer sanaría. Sentí el abrazo consolador del Espíritu. Lo malinterpreté suponiendo que ella se restablecería. En cambio, el Señor me se encontraba señalando que esto se encontraba en las manos y no debía preocuparme. Yo no daba una bendición de salud y no precisaba entender si viviría o volvería a su presencia.

Las cuestiones sobre lo que debemos llevar a cabo, ya que, son muy dispares a las que están similares con nuestras intranquilidades sobre lo que pasará. Al Señor no le agrada que lo encajen. En la mayoría de los casos, respecto a nuestras intranquilidades sobre el futuro, elige consolarnos y dejarnos comprender que nos está resguardando —pero que no siempre nos quitará el desafío.

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