el be i el mal de la religion babilonica

Con la salvedad de ciertas epopeyas y múltiples mitos mesopotámicos, la narración llamada Ludlul Bel nemeqi («Deseo loar al Señor de la sabiduría») forma, por el momento, el poema de carácter sapiencial mucho más largo en lengua babilónica. En su origen, constaba teóricamente de 480 versos, de los que llegaron hasta nosotros solo una tercera parte, repartida en 4 tablillas. Lo preservado procede de treinta manuscritos —tabletas de arcilla— localizados en distintas sitios de la vieja Mesopotamia (Assur, Babilonia, Sippar, Nínive, Sultantepé). Este suceso nos charla de la relevancia y difusión que alcanzó este poema.

LA REBELIÓN BABILÓNICA

«Y Cus, engendró a Nimrod, que llegó a ser el primer poderoso en la tierra». Esto quiere decir que para agrandar su predominación y opresión. Cus se sostiene en su primogénito Nimrod, cuyo nombre significa: El domador de leopardos (Nimr, leopardo y Rod, domador). Gracias a sus habilidades y capacidades, ayudado por la magia y hechicería de Cus se levantó como un caudillo «poderoso». Sus hazañas aún son contadas en Oriente. Tras hacer tanta popularidad con su fuerza física (dadas por los diablos), logró caballos con un «garrote» o con tan solo con las manos, destripaba a los leones, tigres, osos y cerdos salvajes que atemorizaban a las ciudades. De ahí que la segunda referencia es: «Este fue vigoroso cazador en frente de Elohim». Su nombre se realizó popular como un cazador, puesto que usaba a los leopardos que domaba para combatir a el resto fieras salvajes, y con su garrote y La agilidad del caballo remataba el trabajo. Su popularidad y su rebeldía contra Elohim fue proverbial, puesto que la multitud de los pueblos que se sometían a su reinado comenzó a decir: «De ahí que dicen: Tal como Nimrod, vigoroso cazador en frente de Elohim». Adjuntado con CAM su abuelo y su padre Cus, comenzaron a subyugar pueblos y fundar ciudades. Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar. La multitud que vivía en carpas, la mayor parte de las ocasiones consumidas por las bestias salvajes, han recibido la dirección de Nimrod de edificar ciudades. Pero la multitud comenzó a rendirle pleitesia, de la admiración y respeto pasaron a rendirle culto a la personalidad. Y, al final, les creyeron «inmortales» o dioses, a los que se les rendía adoración. De este modo nació el culto a una trinidad de dioses. En el momento en que leemos en las fuentes de la historia vieja las opiniones de los sumerios, caldeos y la civilización y tradiciones religiosas de Egipto, Grecia y Roma, tenemos la posibilidad de percatarnos de la predominación lúgubre que ejercitó Babilonia y sus tres creadores: Cam, Cus y Nimrod. Jeremías destapa el secreto que estuvo oculto en los siglos pasados. En su profecía afirma que Babilonia fue la fuente de donde salieron todos y cada uno de los sistemas de perversión religiosa, culto a los diablos, idolatría y falsas doctrinas que torcieron a los pueblos que conocieron las enseñanzas de la Torah, de los profetas y escritos sagrados dados en Israel y las naciones de la tierra. Babilonia tierra llena de ídolos, levantados en honor de sus falsos dioses: Bel, Merodac y Baal. Su falsa trinidad. Jeremías declara que Babilonia es cuna de la religión de Merataim, donde habitaban los pobladores de Pecod; que en hebreo viejo significa: Merataim: Doble rebelión, y Pecod: Premeditados al castigo (Jeremies 50:20). El nombre Merodac, significa: El enorme rebelde y fue un nombre que tomó el principal creador de Babel (Nimrod), y su padre CUS fue llamado: Bel lo que confunde. De ahí que la sentencia del Todopoderoso, que revela Jeremías: Bel es confundido; o sea, que con exactamente la misma Copa de aturdimiento con la que confundió a las naciones, la beberá él asimismo. Y «Merodac es destruido. Ya que fue quien levantó doble rebelión y salió el destruidor» (Jeremies 50:2; 51:25).

Esta falsa religiosidad fue desperdigada en todos y cada uno de los pueblos de la tierra. Primero deificaron Cam, Cus y Nimrod, que le brindaron los nombres de Bel, Merodac y Baal. En Egipto les llamaron: Isis, Horus y Siete. Que es el anagrama con el que se identifican ciertos presbíteros. I.H.S., que hacen opinar que significa: Jesús Salvador de la Humanidad (Iesous Hominen Soter). Los budistas en El país nipón adoran al ídolo llamado San Pao Fuh. En la India adoran una imagen con tres cabezas, que llaman: Eko Deva Trimurti. Que es el dios triforme. Y asimismo tienen tres dioses primordiales llamados: Brahma, Vishnu y Siva. El culto babilónico del dios de tres cabezas ocurrió en Egipto, de ahí a Grecia y de Grecia a Roma. En alguno de sus santuarios, el papado tiene sitios donde adoran verdaderamente imágenes de tres cabezas. Por servirnos de un ejemplo: En el Monasterio de los Trinitarios de La capital de españa, hay una imagen que ellos llaman: el dios Triuno; en un cuerpo de figura humana con tres cabezas. El simbolismo del triángulo equilátero está preso de los egipcios; con el que representan Horus, Isis y Osiris. Este triángulo es utilizado por la Masonería y por los Illuminati. El Triángulo Illuminati tiene un ojo, el Ojo de Osiris (que todo lo espía). Un períodico que se titula: El Laico Católico, denunció el 17 de junio de 1856, en Dublín, que un cuadro autorizado por el Papa exhibe a un hombre con 2 cabezas y sobre ellos una paloma. Esta doctrina de diablos producido en Babilonia, entró en Roma en tiempos de los césares, y en el momento en que Constantino sobornó a Silvestre I con oro, plata y piedras hermosas, a eso que este convocó al Concilio de Nicea. Constantino, con la cooperación del Obispo de Roma (Silvestre I) le encabeza como Sumo Pontifex y Obispo de obispos Se apoderan de la cristiandad y empiezan a perseguir a todos y cada uno de los que no comulgaban con sus dogmas.

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