ejemplos de como escribir naci en familia de religion crstiana

Conoce el origen de esta creencia, las causas que han favorecido su difusión y las conclusiones sobre esta doctrina, desde la Sagrada Escritura.

Mucho más de los que parecían

Recopilado de frases a rezar

Se indican aquí 12 frases a rezar, ciertas en ocasiones particulares (como frente a una patología o en el transcurso de un parto):

  1. La señal de la Santa Cruz. Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros contrincantes entréganos Señor, Dios nuestro. En nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santurrón. Amén.
  2. Credo. Creo en Dios, Padre todopoderoso, Constructor del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y felicidad del Espíritu Santurrón, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, fallecido y enterrado, bajó a los avernos, al tercer día resucitó de entre los fallecidos, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí debe venir a evaluar vivos y fallecidos. Creo en el Espíritu Santurrón, la santa Iglesia católica, la comunión de los santurrones, el perdón de los errores, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
  3. Acto de contrición. Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Constructor, Padre y Redentor mío; por ser usted quien eres, amabilidad sin limites, y por el hecho de que te deseo sobre todas y cada una de las cosas, me pesa de todo corazón haberos insultado; asimismo me pesa por el hecho de que puede castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina felicidad, sugiero firmemente jamás mucho más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.
  4. Padre nuestro. Padre nuestro, que andas en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase su intención en la tierra como en el cielo. Danos el día de hoy nuestro pan de cada día; y disculpa nuestras ofensas, como asimismo nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación; mucho más líbranos del mal. Amén.
  5. Ave María. Dios te salve María llena eres de felicidad el Señor está contigo bendecida eres entre todas y cada una de las mujeres y bendito el fruto de tu vientre Jesús Santa María, madre de Dios suplica por nosotros los pecadores ya la hora de nuestra muerte Amén.
  6. Salve. Dios te salve, Reina y Madre de clemencia, vida, tiernicidad y promesa nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos a los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Así, Señora, nuestra letrada, regresa a nosotros esos misericordiosos ojos; y tras este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre y en todo momento Virgen María!
  7. Oración a María. Suplica por nosotros, Santa Madre de Dios, a fin de que seamos dignos de lograr las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Beato, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María a fin de que fuera merecedora de ser digna estancia de tu Hijo; concédenos que celebremos con alegría su conmemoración, por su piadosa intercesión seamos liberados de los males presentes y de la desaparición eterna. Por exactamente el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
  8. Gloria. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Beato Como era al comienzo, en este momento y siempre y en todo momento, por los siglos de los siglos. Amén.
  9. Yo admito. Yo admito frente Dios Todopoderoso, y frente nosotros hermanos que he pecado bastante pensamiento, palabra, obra y omisión. Por culpa mía, por culpa mía, por culpa mía. De ahí que suplico a Santa María siempre y en todo momento Virgen, a los ángeles, a los santurrones ahora nosotros hermanos, que intercedéis por mí frente Dios, Nuestro Señor. Amén.
  10. Oración de San Miguel Arcángel. San Miguel Arcángel, defiéndenos en la guerra. Sé nuestro amparo contra la perversidad y las referencias del demonio. Reprímelo Dios, solicitamos implorantes, y tu príncipe de la milicia celestial lanza al infierno con el poder divino a Satanás ahora el resto espíritus malvados que están desperdigados por el planeta para la perdición de las ánimas. Amén.
  11. Oración de San Bernardo. Recuerde, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que haya acudido a Ti, implorado su asistencia y solicitado su auxilio, haya sido descuidado de Ti. Animado con esta seguridad, a Ti asimismo asisto, oh Virgen, Madre de la vírgenes, y si bien gimiendo bajo el peso de mis errores me atrevo a comparecer frente tu presencia Soberana. No rechace oh muy pura Virgen a mis humildes súplicas, antes bien, escucháislas favorablemente. De esta manera sea.
  12. Suplico del Ángelus. Infosed, Señor, su felicidad en nuestras ánimas, por el hecho de que, ya que, hemos creído la Encarnación de tu Hijo y Señor nuestro Jesucristo anunciada por el Ángel, por los merecimientos de su Pasión y Muerte, logramos la gloria de la Resurrección. Amén.
  13. Dios todopoderoso, tú que inspiraste a la Virgen. Dios todopoderoso, tú que inspiraste a la Virgen María, en el momento en que llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de conocer a su prima Isabel, concédenos, te suplicamos, que, obedientes en el soplo del Espíritu, tengamos la posibilidad, con María, cantar tus maravillas a lo largo de toda nuestra vida. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
  14. Devociones al Sagrado Corazón de Jesús y María. Corazón Sagrado de Jesús, en Les ponemos toda nuestra seguridad, temiendo todo de nuestra fragilidad, aguardándolo todo de vuestra amabilidad: sed el único objeto de nuestro amor, el asegurador de nuestra vida, lo sostenéis en nuestra debilidad, la reparación de nuestras faltas, la seguridad de nuestra salvación y nuestro cobijo en el momento de la desaparición. Amén.
  15. Señor mío Jesucristo. ¡Señor mío, Jesucristo! Dios y Hombre verdadero, Constructor, Padre y Redentor mío; por ser Tú quien eres, Amabilidad sin limites, y por el hecho de que te deseo sobre todas y cada una de las cosas, me pesa de todo corazón de haberles insultado; asimismo me pesa por el hecho de que puede castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina felicidad sugiero firmemente nunca pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.
  16. Oración frente al Crucifijo. ¡Miradme, oh mi amado y buen Jesús!, postrado frente tu Muy santa presencia; les suplico con el mayor furor y compasión que soy capaz imprima en mi corazón vivos sentimientos de fe, promesa y caridad. Verdadero mal de mis errores, propósito firmísimo de jamás ofenderse. Al tiempo que yo, con todo el cariño que soy capaz voy teniendo en cuenta sus cinco llagas, comenzando con lo que ha dicho de ti, oh buen Jesús, el santurrón profeta David: «Han agujereado mis manos y mis pies y se tienen la posibilidad de contar mis huesos».
  17. Oración por bendecir los alimentos. Bendice Señor esos alimentos que vamos a recibir por tu clemencia, y bendice a quienes los han listo. Da pan a quienes tienen apetito, y apetito de justicia a quienes tienen pan. Te lo solicitamos por Cristo nuestro Señor. Amén.
  18. Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Constructor, Padre y Redentor mío; por ser usted quien eres, amabilidad sin limites, y pues te deseo sobre todas y cada una de las cosas, me pesa de todo corazón haberos insultado; asimismo me pesa por el hecho de que puede castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina felicidad, sugiero firmemente jamás mucho más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.
  19. Virgen del Parto, resguarda y protege con amor a todos y cada uno de los pequeños, a fin de que regenerados al agua del bautismo y también incorporados a la Iglesia, medren serenos, llenos de vida, se transformen en presentes valientes de tu Hijo Jesús y perseveraron, con la felicidad del Espíritu Beato, en el sendero de santidad. Amén.
  20. Glorioso San Ramón Nonato, te suplico tu intercesión. Tú llevaste una vida resplandeciente por la protección de tu Dios. Intercede en este momento por mí y mis pretenciones. Requerimos pequeños que sepan ver al planeta, con ojos llenos de amor, y que cierren los ojos al odio y la maldad. Deseamos llevar a cabo de todo el mundo, una familia donde todos y cada uno de los hombres se deseen y deseen a Dios. Amén.
  21. Padre Dios Todopoderoso, fuente de la salud y del consuelo, que has dicho «Yo soy lo que te ofrece la salud». Asistimos a ti en ese instante en que por la patología sentimos la fragilidad de nuestros cuerpos. Tenga piedad Señor de los que nos encontramos sin fuerza, devuélvanos la salud.
  22. Alégrate, Reina del Cielo, aleluya. Por el hecho de que Aquel que mereciste llevar a tu seno, aleluya. Resucitó según lo pronosticó, aleluya. Suplica por nosotros Dios, aleluya. Disfrútate y alégrate Virgen María, aleluya. Por el hecho de que realmente el Señor ha resucitado, aleluya.
  23. Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y ayúdanos a progresar en el saber de tu palabra, a fin de que de esta forma la celebración de esta Cuaresma dé en nosotros fruto abundante. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quien vive contigo y reina en unidad con el Espíritu Beato, por los siglos de los siglos. Amén.
  24. Padre eterno, transforma hacia usted nuestros corazones, por el hecho de que, viviendo consagrados a su servicio, les procuramos siempre y en todo momento a ti, que es lo único preciso, y practicamos la caridad en todas y cada una nuestras actitudes. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, quien contigo y el Espíritu Beato vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
  25. El ángel del Señor anunció a María y concibió por obra y felicidad del Espíritu Beato. Dios te salve María… Hete aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según su palabra. Dios te salve a María… Y el verbo se realizó carne. Y habitó entre nosotros. Dios te salve a María… Suplica por nosotros Madre de Dios. A fin de que seamos dignos de hallar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
  26. Nuestra Señora del Socorro, Gracias, pues escuchas siempre y en todo momento los ruegos de quienes ponen en ti su seguridad. Nos acordamos en el momento en que fuiste, presurosa, por las montañas de Judá, a prestar asiste para tu prima Isabel. Debemos recordar de qué manera acudiste maternalmente en socorro de los novios a las bodas de Caná. Amén.
  27. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santurrón, como era al comienzo, en este momento y siempre y en todo momento por los siglos de los siglos. Amén.
  28. Gracias Señor por tu sin limites clemencia, en ti confío y es por ti que puedo continuar adelante pues eres mi sustentación, esa mano que salva en el momento en que nos encontramos a la deriva. Te deseo Señor y te doy gracias por lo malo, por el hecho de que aprendo y me transformo y asimismo por lo bueno.
  29. Bendita sea tu pureza. Bendita sea tu pureza, y eternamente lo sea, ya que un Dios se recrea en tan divertida hermosura. A ti celestial princesa Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en ese día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes Mi madre.
  30. Señor mío y Dios santo, Padre bueno, constructor del cielo y de la tierra, sin yo merecerlo me obsequias un nuevo día de vida ¡Muchas gracias! Tú sabes que soy pequeño, y que sin tu asistencia caigo a cada paso. ¡no me sueltes la mano! Ayúdame a conocer, que todos y cada uno de los hombres son tus hijos y por consiguiente mis hermanos. Enséñame a gozar de la vida, a vivir con alegría ahora contribuir a el resto. Amén.
  31. Señor, mira complacido a tu pueblo. Señor, mira complacido a tu pueblo, que con furor desea entregarse a una vida santa, y, en tanto que con sus privaciones se esmera por controlar el cuerpo, que la práctica de las buenas proyectos convierta su alma. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quien vive contigo y reina en unidad con el Espíritu Beato, por los siglos de los siglos. Amén.
  32. Señor, Padre Beato. Señor, Padre beato, que nos ha enviado percibir a su amado Hijo, aliméntanos con el gozo interior de tu palabra, a fin de que, purificados por ella, tengamos la posibilidad contemplar su gloria con mirada limpia en la perfección de sus proyectos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quien vive contigo y reina en unidad con el Espíritu Beato, por los siglos de los siglos. Amén.

Mantén un tono educado

Es primordial que seas cortés. Ten en cuenta que es su dinero y no está obligado a darlo a absolutamente nadie si de este modo lo quieren.

¿Qué es lo que significa esto? Que no debería mandar un correo con oraciones que podrían interpretarse como una exigencia.

Deja un comentario