cultura y religion de los menores estrangeros no acompañados

Producir ámbitos comunitarios donde los inferiores extranjeros no acompañados se sientan protegidos es quizás “entre los mayores logros del sistema”. Ángel Gómez, integrante de la junta de gobierno del Instituto Oficial de Educadoras y Docentes Sociales de Castilla-La Mácula, charla del tema. Amontona veinte años de experiencia y en la actualidad trabaja como directivo de un centro de protección de inferiores en la provincia de Toledo. “En el momento en que miras a los ojos a los pequeños y ves que están relajados, es fantástico”, afirma.

El acercamiento con el mar de un menor que había cruzado el desierto del Sáhara y el océano Atlántico a lo largo de las primeras vacaciones en la playa en el sistema de protección de inferiores resulta simbólico. Ángel enseña que «hasta el momento los recuerdos que tenía del mar eran trágicos, allí había pasado bastante temor y había visto fallecidos», pero en este momento «pasaba a ser un espacio donde jugar, donde refrescarse, donde estar relajado». Aquí reside el triunfo del que charla el educador popular.

Introducción

En poco mucho más de treinta años, el archipiélago canario dejó de ser tierra de emigrantes para pasar a transformarse en vez de establecimiento de gente de distintos orígenes, estatus legal muy distinto y las mucho más variadas motivaciones para emigrar, desde quienes viajan atraídos por las ocasiones de trabajo, si bien sea en ámbitos precarios, hasta quienes procuran huír de la pobreza y los enfrentamientos que asolan sus países. Todo lo mencionado hace actualmente de Canarias un cruce de caminos entre Europa, América latina y África. La mayor parte de los migrantes subsaharianos entran primero en el Magreb por vía terrestre, y como reacción a las patrullas fronterizas que se han acentuado en el ajustado de Gibraltar, se han alejado poco a poco más hacia el sur en dirección al Sáhara Occidental de cara a conseguir después Canarias.

En esta línea, la última llegada de un elevado número de inmigrantes subsaharianos y afrodescendientes transforma esta tierra en un nuevo exponente de la verdad de los negro-africanos fuera del África continental (no debemos olvidar que Canarias están enclavadas geográficamente en África). Con este fenómeno de la inmigración subsahariana generalmente, estamos con un colectivo especial que ha conseguido un importante importancia en Canarias. Se habla del que viene dentro por inferiores (de entre 14 y 17 años en la mayoría de los casos) sin referentes familiares o «no acompañados». La doble condición de extranjeros y inferiores introduce una complicación añadida en lo que se refiere a su relación con las autoridades eficientes en todos y cada materia. Ya que a su minoría de edad se aúna la de ser migrantes, en la mayor parte de las situaciones llegados a Canarias de manera irregular y no acompañados por su familia o tutor legal.

Resoluciones probables para el inconveniente de hoy

Saber la edad es increíblemente esencial para asegurar la integración de los inferiores no acompañados en la sociedad, en tanto que si su edad se establece mal y se estima que tienen mucho más de dieciocho años, van a dejar de estar bajo la guarda del Estado y van a ser excluidos completamente de la sociedad (Aragoneses y Zuppiroli, 2018).

Por consiguiente, debería determinarse la edad solo en esos casos en los que hay una duda visible sobre la edad del menor en cuestión y en las situaciones en que el niño no tenga ningún otro archivo que apoye su edad. Es requisito un cambio en el marco legislativo español sobre los inferiores no acompañados a fin de que se integren otros métodos que respeten completamente sus derechos, tal como su integridad física y sicológica (CDN, 2010).

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