cuando se dijo la religión es el opio del pueblo

El señor Marx mencionó que la religión era el opio del pueblo. Nótese el tiempo verbal: pretérito imperfecto de indicativo: el pasado. Lo ha dicho es ya bastante.

La verdad es que por la temporada en que Marx creía haber descubierto las leyes que rigen la Historia (nada menos), en China, el opio del pueblo era… el opio. Pero esta situación poco o nada afectó al planeta occidental, esto es: la Europa colonialista y algo cabrona y sus adláteres trasoceánicos, que eran USA, Australia, Canadá, Novedosa Zelanda, Suráfrica… Es verdad que hubo consumo de opio en estas zonas destacadas del mundo, pero el opio como sustancia sirvió mucho más bien para detectar, aislar y remover a sus usuarios. Esto último ocurrió, más que nada, en USA, país donde sus indígenas anglosajones blancos lograron comprender el opio merced a los trabajadores esclavos chinos que edificaron, entre otros muchos, el ferrocarril. O sea, el opio que se importó a USA se usó para sacar de en medio a los que incordiaban. En un caso así, entonces, el opio real (recuerde: el de los chinos) se transformó en el suicidio retardado de los miserables.

Una iglesia policéntrica

La Iglesia del mañana va a ser policéntrica en vez de eurocéntrica.

cristianismo

Francisco solicita un mayor reconocimiento de la autoridad magisterial de las charlas episcopales nacionales y regionales y resalta meditar con la Iglesia, no solo con la jerarquía. Destaca la «sinodalidad», o sea, «caminar juntos», resistiendo la tentación de gobernar «de arriba abajo». En una pluralidad de etnias la sinodalidad jugará un papel cada vez más esencial, con mayor variedad en la teología, la liturgia y la práctica pastoral. Hasta un punto, esto ahora ocurre conforme las Iglesias de África, Asia y América Latina trabajan para inculturar su fe.

El pentecostalismo dejó su huella en las ceremonias y catequesis de América Latina. Los teólogos africanos se esmeran por desarrollar una teología genuinamente africana, donde las mujeres tienen un papel cada vez más esencial. Las iglesias asiáticas, especialmente en la India, luchan por enseñar a Jesús como Palabra de Dios y salvador en un contexto de pluralismo espiritual y su condición de minoría. Es realmente posible que haya nuevos centros de autoridad, basados ​​en charlas episcopales nacionales o regionales, como la Charla de Obispos Católicos estadounidense (USCCB) en Washington, DC, o la Federación de Charlas Episcopales de Asia (FABC) en Asia. Este género de desarrollo se desarrollará si se puede efectuar la visión de Francisco de una Iglesia mucho más sinodal.

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