cual es la religion que mas predomina en alemani

22 de marzo de 2018 Pablo J. Ginés Fuente: Religión en Independencia La Iglesia Católica en Alemania es, prácticamente de manera segura, la mucho más rica de todo el mundo. No obstante, espiritualmente es prácticamente estéril y muy clausurada a la evangelización. Hay 23 millones de alemanes que se declaran católicos, pero solo 2,5 millones asisten a misa frecuentemente. Hay un impuesto obligación para quien se declare católico en el censo y en el 2017 la Iglesia católica alemana colectó un récord absoluto: 6.000 millones de euros (compárense con los 256 millones que colecta la Iglesia de españa con la cruceta facultativa del IRPF). Se gasta en un ejército infinito de gobernantes eclesiales, que no precisan tener fe o celo apostólico. Desde el año 2000, hay 2,2 millones de alemanes que, según este censo, dejaron a la Iglesia: unos, por no abonar el impuesto, si bien todavía tengan fe. Otros, pues la religión no les afirma nada. ¿De qué forma comprender todo ese paisaje de dinero y forma de pensar «de funcionario»? Lo enseña en ReL un sacerdote español que transporta 6 años en la diócesis de Aquisgrán(Aachen), localidad alemana prácticamente en la frontera con Bélgica y Holanda. No desea ofrecer mucho más datos públicos sobre su identidad para ahorrarse probables inconvenientes con autoridades de la nomenklatura eclesial del país. Procuramos que el lector católico español y también hispano se lleve a cabo un concepto de lo que pasa en Alemania, y en menor medida en otros países vecinos de cultura germánica (Suiza, Austria…) – Qué es la primera cosa que nota un católico hispano o mediterráneo en el momento en que empieza en saber la Iglesia católica en Alemania? – Frente todo, que es una Iglesia muy estructurada y que todo está muy profesionalizado. Hay una fuerte composición organizativa, con bastante gente haciendo un trabajo con sueldo, con varios escenarios de resolución y de compromiso, con mucha especialización. La Iglesia en Alemania se organiza con criterios muy similares a los criterios empresariales. Cada inconveniente, cada cuestión tiene su nivel de relevancia y dificultad y para resolverla podemos encontrar al personal pertinente de diverso nivel, preparación y resolución. Esto piensa de forma automática un enorme gasto de energías en asambleas. Nuestras parroquias y diócesis, en países hispanos o del sur de Europa, tienen mucha menos burocracia y financiación. – ¿De qué manera se financia tanta profesionalización? – Con un impuesto espiritual, el Kirchensteuer, que no existe en nuestros países y que resulta rarísimo para el inmigrante católico. En el momento en que nuestra gente llega al municipio para anotarse, debe completar un formulario con una pregunta que es obligación contestar. Debe seleccionar entre la casilla de Evangélico, de Católico o de Sin religión. Si respondemos de forma positiva a alguno de ámbas primeras, entonces cada mes se nos quita de nuestro sueldo un porcentaje ahora predeterminado que sucede en la iglesia pertinente. Varios inmigrantes se sorprenden, no comprenden que para ser católico haya que abonar un impuesto. – ¿De qué manera son los líderes católicos en Alemania? – El liderazgo personal es invisible o ineficaz, devorado por una composición omnipresente. La palabra “composición” tiene aquí una consistencia y un concepto que no posee en nuestros países de origen. – ¿De qué forma forman parte los laicos en la parroquia? – Llama la atención, en una parroquia estándar alemana, que hay poca colaboración de los laicos en las tareas normales de la parroquia. Se limitan a asistir a los servicios religiosos o ciertas colaboraciones muy puntuales, como la organización de la celebración de la parroquia o algo afín. Esto se origina por que, en buena medida, muchas tareas se han profesionalizado, con sueldo. – ¿Qué es lo que significa que hay tareas profesionalizadas? – Por servirnos de un ejemplo, el sacristán es alguien contratado, con una nómina y una jornada laboral bien acotada. Lo mismo sucede con el trabajo de oficina de la parroquia; e inclusive con trabajos mucho más pastorales, como la catequesis o la capacitación. Del mismo modo sucede con el tema del precaución de la Iglesia, cuidado, arreglos, limpieza… Aun para el ministerio de música podemos encontrar en la mayor parte de las parroquias un organista profesional y/o un artista que dirige el canto. Todos ellos con un contrato de trabajo en el que están precisamente ciertas las condiciones laborales. Conque al resto de los leales les queda poco por llevar a cabo y, en verdad, suponen que «han de ser los asalariados los que tienen que llevarlo a cabo, puesto que cobran por llevarlo a cabo». – ¿Cuánta fe o furor apostólico tienen estos asalariados? – Para trabajar de este modo en la parroquia no es importante tener una fe aproximadamente viva y comprometida. Es realmente bueno tenerla, como es natural, pero o sea un añadido, lo que te afirmarán que forma parte al campo de lo privado. Lo que importa para efectuar estas tareas es tener la preparación correcta y ser responsable con nuestro trabajo. Tampoco piensan importante formar parte a ningún movimiento o asociación laical. – ¿Quién manda en las parroquias? – En este país, en el momento en que se charla de “participación” (por servirnos de un ejemplo, “participación de los laicos”), de forma frecuente mencionan, sencillamente, a tener poder de resolución en los órganos decisorios. Y al charlar de “poder” debemos comprenderlo en el sentido fuerte de la palabra. Por poner un ejemplo, para la capacitación del consejo pastoral o administrativo en una parroquia tienen que efectuarse selecciones abiertas. Cualquier persona que forma parte de manera oficial a la Iglesia, esto es, cualquier persona que paga el impuesto eclesiástico, tiene el derecho de presentarse para ser escogido, con independencia de que participe o no en la vida parroquial. Quienes consiguen mucho más votos pasan a ser integrantes del consejo, sean o no de la seguridad o de la línea teológica o espiritual del párroco. El rector no puede negar a ningún integrante electo por la red social, ni puede expulsarle por problemático que sea. – ¿Y a nivel diocesano es asimismo de esta manera? – A nivel diocesano, hay “gremios” o sindicatos que representan los intereses de quienes trabajan para la composición eclesial. Por poner un ejemplo, el sector de los diáconos permanentes, los sacristanes, los administrativos, o de los referentes pastorales, etcétera. Estos gremios tienen un poder real para influir en las resoluciones diocesanas. – ¿Qué predominación tienen los nuevos movimientos eclesiales, o las cofradías o apostolados de laicos? – Los nuevos movimientos son, por el momento, poco importantes. Al partir de planteamientos de vida espirituales, acostumbran a quedarse fuera de esa composición de poder. En la práctica, los movimientos hallan muchas adversidades para ingresar en las construcciones diocesanas y parroquiales. La composición les mira con desconfianza y en no escasas oportunidades los combate. En lo que se refiere a cofradías y asociaciones de laicos, así como nosotros las conocemos en el sur de Europa, prácticamente no las hay. Y donde hay, son poco relevantes. – El 16 de febrero, el obispo de Trier, Stephan Ackermann, anunció que la diócesis pasaría de 172 parroquias a solo 35, cada una con un sacerdote, 2 laicos a tiempo terminado y “uno o 2 administradores voluntarios”. ¿Qué es lo que significa? – Significa precisamente esto. Al faltar clero y leales, se reunifican parroquias. En el campo rural, predominante en Trier, donde antes había diez, 20 o 30 parroquias rurales, en este momento hay que conformar una sola parroquia, esto es, una sola composición parroquial que atienda a los leales y administre los sacramentos y más que nada administre los recursos parroquiales, que tienden a ser varios. Son pequeñas guarderías (KITA), institutos de principal o de secundaria, centros de salud, asilos, bibliotecas parroquiales, viviendas de retiros, etcétera… Estas novedosas mega parroquias son atendidas por un sacerdote en activo, ayudado por algún sacerdote jubilado si hay y algún diácono persistente y estos laicos a tiempo terminado. – ¿Qué es esto de los laicos a tiempo terminado en la parroquia? – Son los llamados “pastoralreferente” y los “gemeindereferent”. Son una suerte de laicos muy preparados, con estudios teológicos (3 o 5 años de teología), contratados con sueldo a tiempo terminado por la diócesis. Asisten al párroco en tareas como la catequesis, la capacitación y asimismo en la celebración de la Liturgia de la Palabra en los distintos pueblos donde el sacerdote por el momento no puede llegar cada domingo. Entonces están asimismo «administradores voluntarios». Son 2 integrantes del consejo económico, en la mayoría de los casos con estudios de economía o administración de compañía o con mucha experiencia en este campo. Son frecuentemente retirados que se comprometen a asistir al párroco en la labor de regentar los recursos de cada parroquia. En un caso así, aun podrían tener altas responsabilidades administrativas para bajar el rector de esta labor. – ¿De qué forma es la reducción de parroquias en zonas urbanas? – En diócesis urbanas como Essen o Colonia se genera exactamente el mismo fenómeno, pero allí la multitud no está tan pegada a sus viejos sitios de culto. Es mucho más simple moverse a la iglesia vecina. Y lo que puede suceder es que se pongan en venta las iglesias o viviendas que no se tienen la posibilidad de sostener. – La economía en Europa optimización y la Iglesia Católica alemana logró una recaudación récord de 6.000 millones de euros en 2017 con el impuesto. ¿Cuánto se ocupa de evangelización? – La mayor parte de este dinero se destina al cuidado de la composición diocesana. Aquí se incluye cuidado de inmuebles, impuestos, salarios, seguros, etcétera… No sé cuánto va directamente a evangelizar. – Desde el año 2000, 2,2 millones de alemanes dejaron de manera oficial a la Iglesia católica. ¿Es que perdieron la fe o tienen fe, pero no desean abonar el impuesto espiritual? – El sistema colecta un % del sueldo bárbaro para el cuidado de la Iglesia. Si en el hogar hay 2 salarios, son 2 impuestos. Si sois buenos salarios, el impuesto es mucho más alto. En el momento en que alguien escoge dejar de abonar el impuesto, por la razón que sea, recibe una carta del obispado que le comunica que en el momento en que deje de abonar no va a poder soliciar ninguna «prestación a la Iglesia», o sea, sacramento alguno; y tampoco va a poder ser padrino de bautismo ni de confirmación ni de boda. ¡En la práctica piensa una coche-excomunión! La Iglesia local reitera que que el leal debe abonar este impuesto, que va a ayudar a centros de salud, Cáritas, academias, cuidado de inmuebles, salarios de curas, pago de personas contratadas, acompañamiento a proyectos sociales y misioneros en el tercer planeta…etcétera… – Entonces ¿quizá varios dejan a la Iglesia solo por no abonar? – En la vieja RDA comunista, la vieja Alemania oriental, el sistema comunista logró un trabajo concienzudo de erradicación de la fe cristiana y solo queda un diez o 12% de fieles. Allí, a lo largo del Katholikentag (Día Católica) que se festejó en Dresde, se realizó una encuesta a la multitud de caminando. “¿Es usted fiel?”, le preguntaron a una muchacha en un tranvía. Ella respondió: «No, yo soy habitual». Ser fiel es ser extraño, no ser “habitual”. En estas zonas hay pocos fieles, varios son inmigrantes, en verdad, y por consiguiente hay menos bajas del impuesto. – ¿Y las bajas en la Alemania occidental? – En Alemania occidental, como en otros países ricos de occidente, la multitud transporta décadas apartándose de la fe. Lo más reciente es que en este momento se ha acelerado. Atención: las iglesias evangélicas pierden de año en año el doble que la Iglesia Católica. No es, por consiguiente, un inconveniente doctrinal. Pienso que la auténtica causa es que para bastantes alemanes, la Iglesia «por el momento no afirma nada al hombre el día de hoy». ¿De qué forma financiarás algo con lo que no tienes vinculación? – ¿Y los inmigrantes y el impuesto espiritual? – Para ellos, más que nada los del sur, el impuesto espiritual es algo extraño, y simplemente no desean abonar a Alemania lo que jamás han comprado en sus países de origen. Y esto no piensa que hayan perdido la fe. – Charlemos del clero alemán: según un cuestionario de 2015, media parta de los curas católicos alemanes no se confiesa o lo realiza solo una vez por año, y la enorme mayoría de los laicos “en compromiso” tampoco lo realiza… Es confiable este cuestionario ? – Pienso que sí, refleja lo que yo he visto en las parroquias alemanas. Existen muchas resistencias a la confesión individual, asimismo entre los inmigrantes que llevan mucho más tiempo en Alemania. A lo largo de varios años se les dijo que no era preciso confesarse en lo personal con un sacerdote, que alcanzaba con llevarlo a cabo con Dios. Varios han acudido solo a celebraciones comunitarias de la penitencia con absolución general. Y, además de esto, en la práctica es realmente difícil localizar curas que confiesan. A veces, se debe a la sobrecarga de trabajo. Esta es una contrariedad muy real. Pero entre los presbíteros de 40 a 70 años está muy popularizada la iniciativa de que no es precisa la confesión individual para reconciliarse con Dios. – ¿Son los obispos alemanes en especial heterodoxos? – En Alemania hay obispos de todo género, pero en la práctica están todos condicionados por esas construcciones gigantes que comentábamos. En el momento en que toda esa gente asalariada de las construcciones eclesiales -que trabaja en institutos, administración, centros de salud, universidades, parroquias- es de teología liberal extremista, el obispo local poco puede llevar a cabo. Hay diócesis increíblemente liberales. Por poner un ejemplo, en Limburgo se llegó a ordenar un complot para desprestigiar y después derruir al previo obispo. Tengo perseverancia establecida de que la campaña de acoso y derribo a la que fue sometido este obispo partió de un conjunto del clero muy liberal y con mucha aptitud de predominación en los organismos diocesanos. Cierto que el obispo fue increíblemente imprudente en su accionar, y tuvo una sucesión de actuaciones que brindaron “munición” a estos conjuntos críticos. Pero el tema de fondo fue este: procuró mudar la orientación de la diócesis y lograron con él. Algo semejante ocurrió en la diócesis de Colonia con el Cardenal Meisner. Este fue una apuesta personal del papa Juan Pablo II para esta diócesis. El capítulo de la catedral de Colonia logró todo lo que resulta posible para eludir su decisión, pero en el final el Papa impuso su método y debieron admitirlo. Con todo, Meisner tuvo siempre y en todo momento en contra tanto el cabildo catedralicio como parte importante del clero de Colonia, que jamás lo aceptó. No obstante, como en todas y cada una partes, la mayoría de los obispos alemanes son “de centro”. Solo que aquí, ser «de centro» no significa lo mismo que en España o en Italia. –¿Puede un obispo mudar la orientación de una diócesis para hacerla mucho más evangelizadora? – En la práctica, el obispo debe dedicar bastante tiempo al trabajo organizativo de adentro, esto es, al manejo y control de una composición eclesial hipertrofiada, tal como a la representación oficial de la diócesis. En el caso de tomar ideas positivas en este sentido, acostumbran a llevarlo a cabo a través de los vicarios en general y intentando encontrar causantes de área que estén sensibilizados con este tema. Pero vuelvo a reiterar, la composición tiene mucha fuerza y ​​puede llegar a sugerir mucha resistencia al cambio. – ¿Qué sienten y opínan los devotos inmigrantes católicos –españoles, hispanos, filipinos, polacos– en las parroquias alemanas? – Les cuesta complementarse. Ven que en las parroquias alemanas solamente hay una red social parroquial así como se interpreta entre nosotros. En España, aun en la parroquia de vecindario mucho más fácil hay un conjunto de gente que te acoge. Aquí prácticamente la única actividad que hallará es la misa, y además de esto poco frecuentada, con gente mayor. Al finalizar la misa, la multitud se marcha de forma rápida, no se queda charlando. Conque es bien difícil establecer amistades en la parroquia, no hay espacios ni tiempo para llevarlo a cabo. Yo, por lo menos, no los he popular. Lo que nosotros comprendemos como “red social parroquial” puede considerarse prácticamente inexistente en una parroquia alemana habitual. – Pero si hay asalariados, va a haber ocupaciones… – Sí, pero organizadas y dirigidas por personas que “trabajan en esto”, con sueldo. Es una composición, conque lo que llega nuevo solamente tiene espacio para proponer novedosas ideas. Y, en verdad, estas «ocupaciones» que se proponen raras veces son religiosas: mucho más bien hay conjuntos de teatro, de yoga, de danza, tutoriales de punto y costura… La oferta propiamente religiosa tiende a ser escasa, por el hecho de que no atrae . – ¿Tienen la posibilidad de los inmigrantes localizar un espacio en los nuevos movimientos eclesiales? – Es que salvo contadísimas salvedades, los consejos pastorales, con el párroco a la cabeza, previenen de forma sistemática la actividad de los movimientos en las parroquias. Los inmigrantes católicos devotos tienen la posibilidad de resguardarse en la misión católica de su respectivo país, si hay una valla; o tienen la posibilidad de respaldarse en los integrantes de su movimiento, realizando el ahínco de organizarse ellos mismos y de hallarse. En el momento en que lo hacen es una gran impulso para ellos. Y si no, simplemente tienen la posibilidad de admitir lo que hay y intentar vivir lo más bien que se pueda en el ámbito de la parroquia alemana. Por norma general, lo que está vivo en la Iglesia alemana, conjuntos, movimientos etcétera., está fuera de las construcciones parroquiales. Hay vida, poca, pero las hay, si bien está fuera de la vida «habitual» de la parroquia. – ¿Por qué razón hay obispos alemanes que insisten en el tema de ofrecer la comunión católica a los cónyuges protestantes? – Primero debemos comprender que en Alemania existen muchas iglesias protestantes diferentes, cada una con sus opiniones. Para un evangélico estándar muy conservador, la Eucaristía puede ser como máximo una “presencia ética” de Jesús en el pan y el vino. Ni de lejos una presencia real así como nosotros lo comprendemos. Para un evangélico liberal es solo la celebración social que representa que deseamos continuar el modelo de vida de aquel hombre, profeta increíble que fue Jesús, que era tan increíble que podía ser algo tal como un hijo de Dios. – Pero los obispos católicos, sobre la comunión a protestantes… – De todos modos, los obispos católicos no dijeron bastante. Hubo tomas de posición pública de ciertos causantes recientes de la Charla Episcopal Alemana, que han encontrado bastante reflejo en los medios, pues en la mayoría de los casos son de inclinación liberal. Me consta asimismo que en determinados obispados el obispo ha contraindicado de manera expresa esta idea. Algún obispo e inclusive algún cardenal, se ha posicionado públicamente en contra, con el consiguiente escándalo o silenciamiento de los medios, según convenga. Pero pienso que no hubo una pronunciación oficial del episcopado alemán sobre esto. – ¿Pero qué procuran de todos modos los obispos que fomentan esta comunión a protestantes? – Mi teoría es que parte de la Iglesia alemana desea ser mucho más autónoma en relación a la Iglesia Universal. Desea autonomía organizativa e inclusive doctrinal. Desean seguir hacia una suerte de organización eclesial al estilo de los protestantes, donde cada iglesia tenga autonomía para elegir cuestiones esenciales de eclesiología, ética o fe. Procuran que la “unidad” sea solo una suerte de “sentimiento”, no algo efectivo. Uno “todos somos cristianos en nuestras diferencias lícitas”. Algo tal como ahora se da entre los anglicanos hoy día. Esa forma de pensar, esta inclinación, fué asumida por muchas personas que trabaja en las construcciones parroquiales. Y fué promovida desde algunas teologías y universidades. – ¿Y el tema de la comunión para divorciados vueltos a desposar por lo civil? – Divorciados vueltos a desposar que comulgan los podemos encontrar no solo en Alemania. Asimismo los podemos encontrar en España. Y en ciertos casos con la aprobación, por lo menos tácita, del párroco. Esto no es nuevo. ¿Pero qué se busca de todos modos con este tema? No hay un lamento de multitudes alemanas para comulgar. Poca gente va a misa y la mayor parte son jubilados. Quizás algún matrimonio con pequeños va con regularidad, pero acostumbran a formar parte a movimientos, o están próximos a ellos. Quizás podemos encontrar mucho más familias en alguna misa de pequeños que se organizan para la primera comunión. Y no acostumbran a comulgar. Algo que llama la atención en Alemania es el poco apetito de Eucaristía que hay entre los leales. Si un divorciado vuelto a desposar se aproxima a comulgar, ¡probablemente absolutamente nadie lo conoce! Y si le conoce un pequeño círculo de personas, absolutamente nadie se lo va a evitar. Entonces, ¿de qué se habla de todos modos? Es otra cosa, como es natural. Hablamos de forzar un cambio en la práctica sacramental para forzar un cambio en la doctrina. – Los católicos alemanes son ricos, pero son solo 23 millones, en una iglesia mundial de 1.200 millones. ¿Cuánta predominación tienen en la Iglesia global? – La verdad es que la Iglesia alemana por el momento no es lo que era. Ni a nivel teológico ni a nivel eclesial tienen el peso que tuvieron en el Vaticano II. Quizás ciertos de sus integrantes creyeron que podían jugar hoy en día el papel que jugaron entonces, en las primeras sesiones del Concilio, específicamente en estos temas pastorales que en el fondo quieren un cambio en la doctrina. Pero próximamente se vió que no son ellos los únicos que estudian, ni los únicos con aptitud de influir en la Iglesia universal. – Pero la voz de la jerarquía y teólogos alemanes repiquetea bastante… – Sí, pues hallan bastante eco en los medios. Pero como ahora he dicho, el episcopado alemán está lejísimos de ser un blog unido. Y esos pronunciamientos, propios de individuos específicos, tengo constancia de que causan de todo menos admiración en el resto de episcopados de todo el mundo. – Finalmente, ¿qué sería preciso a fin de que esta nación tan rica y con tanta aptitud de trabajo y organización fuera evangelizadora y ayudara a la recristianización de Europa, la defensa de la vida y la familia y las metas? – La verdad, triste y dolorosa situación, es que la Iglesia alemana está sumida en una profunda crisis a la que no se le ve salida. En ese instante, la multitud mucho más lúcida, la que mira en clave católica, ve que la Iglesia alemana no posee aptitud para salir de su crisis por sus fuerzas. – ¿Qué pasos deberían darse para salir de esta crisis? –Lo primero es que la Iglesia alemana debe tomar conciencia de que va por el sendero equivocado. Deben comprender que, de continuar por este sendero, van a quedar como un aspecto popular residual sin aptitud eficaz para influir en la vida y la orientación ética de la sociedad alemana. Y esto sería una auténtica catástrofe, pues Alemania está llamada a divertirse un papel esencial en la construcción de Europa. -¿Qué tenemos la posibilidad de realizar por la fe en Alemania desde las Iglesias mediterráneas y también hispanas? – Ahora nos encontramos haciendolo. Lo mucho más escencial, el mucho más renovador, el mucho más evangelizador que hay en la Iglesia alemana son los movimientos, y específicamente los movimientos que han nativo de los países mediterráneos y que están mandando misioneros a trabajar ahora hacer la Iglesia allí donde esta ahora hace un tiempo que ha desaparecido. Merced a estos movimientos hay alemanes que tuvieron una experiencia de la Iglesia como algo vivo y de Jesús como alguien vive. Hay que tomar en consideración que parte importante de los alemanes ven a la Iglesia católica como una suerte de “organismo benéfico”, tal y como si fuera una “extensión” de la administración del estado para llevar a cabo cosas buenas para la multitud. Una composición que cobra impuestos y que se piensa que los usa en cosas buenas. Pero solamente. – ¿Por qué razón piensa que son renovadores enserio estas novedosas comunidades y movimientos? – Pues van abriendo espacios de vida. Son pequeños conjuntos. Viven ajeno de las construcciones eclesiales normales, que no los admiten o de forma directa los enfrentan. Son flexibles; no precisan enormes construcciones; tienen la posibilidad de organizarse con perfección en viviendas particulares o en pequeños locales; tienen capacidad de penetración. Y más que nada, proponen algo de lo que la sociedad alemana está muy necesitada: «vínculos humanos y espirituales»; «familias espirituales» donde vivir la fe en una red social, donde la persona experimenta la cercanía de Dios en la cercanía del hermano. “Padre, ahora jamás va a estar solo”, me afirmaron una vez en una de esas familias espirituales que ayudé a ingresar en mi parroquia y en mi diócesis. ¡Cuánto bien me logró oír esas expresiones en ese instante de mi vida! Y cuánto bien me hace comprender que ellos están ahí en el momento en que los necesito. O sea lo que hacemos. Y en el momento en que los alemanes lo experimentan, lo procuran con su alma.

La Alemania sin fe: la mucho más pobre

Aparte de la Alemania protestante y la católica, está la agnóstica. La vieja RDA exhibe unos escenarios de renta per cápita muy inferiores a la vieja Alemania Federal.

Otras religiones que se practican en Alemania en 2022

Finalmente, en Alemania hay un sinnúmero de religiones con cientos de fieles, como son la Iglesia Ortodoxa de Grecia, Rumana y de Serbia con algo mucho más de un millón de leales entre las tres. Por otro lado, la Iglesia de los Presentes de Jehová con algo mucho más de 150mil leales.

Asimismo hay, si bien con número de fieles bastante inferiores las iglesias bautistas dependientes y también independientes con algo mucho más de 150 mil leales. Y otras como el metodismo, humanismo, yazidismo y fieles menonitas.

¿Cuáles son las raíces de los musulmanes en Alemania?

2 tercios de los musulmanes en Alemania tienen raíces turcas, una tercer parte procede del sudeste de Europa, Oriente Próximo, el norte de África, Asia Central y el sudeste de Asia. En ciertos estados federados se dan clases de religión islámica en las academias.

Deja un comentario