cual es el sentido del demonio en la religion

En la civilización habitual los diablos son descritos como seres sobrenaturales, entidades no humanas socias al mal y al infortunio. No obstante, no en todos los casos fué de este modo. Los trabajos académicos en mitología equiparada y religión hicieron fuerza para desentrañar el avance histórico que el término demonio tuvo en todo el tiempo.

La figura del demonio puede rastrearse en la civilización occidental hasta la vieja Grecia. La palabra griega δαίμων encontrada en ciertos trabajos de Hesíodo; Homer y Platón no designaba una figura malévola, sino más bien una entidad divina que era fuente de inspiración o que servía para hacer llegar algún género de observación o consejo. En la “Apología de Sócrates”, Platón detalla a su profesor como “un hombre que siempre y en todo momento llevaba un demonio a su lado”, el que le prevenía tomar un curso inapropiado en sus acciones.

LA EXISTENCIA DEL DIABLO

En este momento, basándose en el testimonio clarísimo de las Escrituras, leído a la luz de la Tradición, la Iglesia siempre y en todo momento ha creído en la presencia de ángeles, criaturas espirituales inferiores a Dios, pero superiores a los hombres. Es una verdad de fe, definida explícitamente por por lo menos 2 Concilios ecuménicos: el IV de Lateran (DH 800), cuyas expresiones fueron repetidas después por el Vaticano I (DH 3002).

La presencia de diablos siempre y en todo momento fué un dogma atenuado y afirmado en los primordiales consejos ecuménicos de la Iglesia. Por consiguiente, la teología dogmática histórica es categórica en la afirmación de que el demonio existe y actúa de manera continua en el planeta. El Padre José Antonio Sayés Bermejo, entre los enormes teólogos de el día de hoy, lleva a cabo situaciones apologéticas para respaldar la declaración antes citada, estableciendo tres criterios: a) atestación múltiple; b) la cuestión de la discontinuidad: el pueblo de Israel tenía un deseo candente de un Mesías político, que le libraría de la tiranía del Imperio De roma, pero rompiendo esta expectativa, Jesús predica el Reino del Cielo, y c) la identidad de Jesús. La atestación múltiple radica en las varias referencias a los Evangelios que muestran una narración de los combates de Jesús con el Demonio, tal como varios pasajes del Nuevo Testamento sobre Satanás.

Situación enigmática y providencia divina

Al aproximarnos a esta complicada situación de la acción excepcional del demonio sobre la gente (los animales y los sitios), nos aproximamos al complejo tema del mal en el planeta y en el hombre.

No es una cuestión tan marginal como podría parecer. La Sagrada Escritura está llena de esta enigmática situación del mal, de lo malo, que hace preguntarse al hombre, que procura conseguir una explicación a las ocasiones desfavorables. Averiguando en los libros de la Biblia, podríamos remontarnos desde el padecimiento del pueblo de Dios a la esclavitud de Egipto, hasta el nepotismo de Antioco III Epífanes tratando helenizar al pueblo para llevarlo a cabo olvidar sus tradiciones… hasta el ejemplo mucho más popular de la acción directa del demonio: el libro de Job.

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