cristianos fieles a su religion en la españa musulmana

Por Daniel Burke, CNN

(CNN) — Si suponemos lo que dicen los futuristas de la tecnología, para el año 2050, los robots van a hacer varios de nuestros ordenes y van a conducir nuestros turismos. Si se puede opinar en un nuevo estudio sobre las tendencias religiosas, muchas de estas actuaciones controladas por robots se detendrán y aparcarán en mezquitas y también iglesias.

El protestantismo y su encontronazo en Argelia

Los protestantes en Argelia son una población estimada en 45.000 leales, esto según con las estimaciones mucho más conservadoras, lo que recomienda que su número podría ser de manera significativa mayor. En una investigación de 2015, se estimó que 380.000 musulmanes se habían transformado al cristianismo en Argelia. Esta pequeña población de fieles en general práctica su fe sin la interferencia del gobierno, pero múltiples incidencias de acoso fueron registradas. Los conjuntos misioneros tenían hasta recientemente toleradas las ocupaciones de proselitismo, siempre y cuando sus ocupaciones fuesen prudentes y no predicaran abiertamente. Desde 2006, la llegada de las metas a los musulmanes es una ofensa legal castigada hasta cinco años de prisión.

La iglesia protestante de Argelia es una iglesia unida y está formada por la Iglesia metodista y la Iglesia rehabilitada con cerca de diez.000 feligreses. La Iglesia Protestante de Argelia se encuentra dentro de las 2 organizaciones cristianas reconocidas de manera oficial en el país. Según con la ONG cristiana International Christian Concern, la mayor parte de los cristianos se reúnen en el hogar para protegerse a sí mismos. El Ministerio de Temas Religiosos del país ha llamado a las iglesias evangélicas, entidades “peligrosas”.

El día que se conocieron

Isabel de Solís fue primero vendida al mercado de esclavos de Granada, y de manera casual comprada después por la sultana Aixa, mujer preferida del rey árabe. Un día, la cautiva cristiana se encontraba lavando unas camisas y entró el monarca en el lavadero. Muley Hacén se quedó enamorado, enamorándose con mucha pasión, pues era de atractiva que parecía una maceta con flores en su frondosidad. La esclava Isabel había sido antes prometida en matrimonio con Pedro Venegas, un joven asimismo correspondiente a otra noble familia cristiana, los señores de Luque. Pero ese matrimonio no ha podido festejarse una vez que fuera la novia capturada por las tropas de Muley Hacén. Transcurrido un tiempo, este halló contestación conveniente y apasionada, tal es así que rey y esclava vivieron con plenitud un amor que fue la admiración de su tiempo y provocó muchas polémicas e inclusive sanguinolentas guerras entre distintas dinastías de musulmanes granadinos. La distribución de Isabel de Solís al rey era tan sincero que próximamente abjuró de su religión católica para transformarse al islamismo, mudando su nombre católico por el de Fátima-Zoraya, que en árabe significa “Lucero del Alba”. Tal es así que el rey la tomó por novedosa mujer y preferida a su harén entre el resto esposas que tenía. La torre de la Alhambra donde vivió es popularmente conocida como «de la Cautiva» en su recuerdo. Es una torre-palacio, donde se combina el carácter defensivo en el exterior con vivienda en el interior. Esta torre ha recibido distintas designaciones durante su crónica (de la Ladrona, de las Damas y de la Sultana). Desde mediados del siglo XIX se la conoce como de la Cautiva, por la historia de historia legendaria literaria romántica que estuvo presa Dª Isabel de Solís, que más tarde sería sultana con el nombre de Zoraya. En frente de los abenterrajes, dinastía de visibles que veían con disgusto y también incomodidad la existencia de aquella mujer en la corte y su privacidad con el rey, estaban los zegríes y gomels, varios de los cuales procedían de determinados estirpes cristianos, la apoyaron sin titubeos.

Resultó que Zoraya comenzó a ser esencial para el rey, no solo en su historia sentimental, sino más bien en determinados temas de la gobernación. La contrincante mucho más alarmante de la novedosa preferida era la primera mujer de Muley Hacén, Aixa la Horra, que significa “franca”, dama muy orgullosa de su estirpe y de carácter sólido y voluntarioso, que procuraba consolidar lo mucho más viable en el poder al futuro heredero de la corona, su hijo Boabdil, que después sería el último rey moro de Granada. Los recelos de Aixa nacieron en el momento en que Soraya dio 2 hijos a Muley Hacén, Nasr ben Ali y Saad ben Ali, probables oponentes en la sucesión del reino que se encontraba concebido para su hijo Boabdil. De esas desconfianzas brotaron conspiraciones. Los aterrizajes eran incondicionales de Aixa y de Boabdil, y próximamente se generaron lanzamientos violentos entre las familias adversarias. El rey procuró parar el progresivo combate y ordenó que Aixa y Boabdil no saliesen de su vivienda. Una grave insurrección de los abenterrajes, que el rey logró sofocar, fue después castigada por él con el degüelle de varios, lo que encogió aún mucho más la situación. Aixa y Boabdil fueron al final liberados por sus incondicionales, expulsados ​​de palacio y la guerra civil se generalizó. Semeja que ciertos consejeros muy próximos al rey, conociendo la gravedad de los hechos, que perjudicaban al gobierno nazarí en beneficio de los reyes cristianos, procuraron sugerir con mucha prudencia a Muley Hacén que se apartara de Zoraya, más que nada en el momento de tomar las resoluciones que tenían efectos tan graves en los temas del reino. No obstante, el cariño de Muley Hacén proseguía siendo tan con pasión como el primero de los días y no deseó escucharles. Se encadenaron varios hechos esenciales como la fuga de Muley Hacén, la atrapa de Boabdil por los cristianos y su caro salve, y la guerra sin cuartel entre los seguidores del padre y los del hijo. El rey recibió la asistencia de su hermano Abdallah el Zagal, señor de amplias tierras y general de su ejército. Visto que el objetivo de la conquista cristiana coincida con aquella guerra civil en el reino nazarí, causado en parte por la rivalidad entre las mujeres del rey Muley Hacén, llevó a que ciertos acusasen a Isabel de Solís de impostora, de abjurar falsamente de la su fe cristiana y de ingresar la discordia en el harén real y consecuentemente, en el palacio y en el reino de su marido. Quizás solo fue una triste coincidencia, por el hecho de que parte importante de los cronistas de la temporada afirman que Zoraya amó al rey moro y luchó por él y sus hijos, de la misma Aixa luchó por su Boabdil. Muley Hacén, sintiéndose viejo y enfermo, abdicó a su hermano Abdallah. Esto exacerbó la furia de Aixa l’Horra y sostuvo beligerante la guerra civil, una guerra fratricida donde los contricantes llegaron a valerse de la asistencia de los cristianos para castigar a sus contrincantes, si bien pertenecían al mismo pueblo ahora la su religión. No obstante, ámbas tropas estaban poco a poco más exhaustas y el asedio de los ejércitos cristianos era insuperable. Al fin, Abdallah el Zagal rindió a sus hombres y estados a los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, y la resistencia de Boabdil terminó próximamente y debió rendirse asimismo. Fue el 2 de enero de 1492. Se dan distintas ediciones sobre la patología de Muley Hacén, que suficientemente mayor y poco a poco más enfermo y desengañado, terminó abdicando en su hermano El Zagal (según Al-Maqqarí) o depuesto . La verdad es que, sea como fuere, en la primavera de 1485, Muley Hacén es depuesto y deportado a Salobreña y desde allí a Almuñécar oa Mondújar donde muere, en Lecrín, población próxima a Granada. Asimismo entran en escena múltiples ediciones sobre el estado de salud de Muley Hacén. El escritor sefardí Capsali y Hernando de Baeza comunican que se encontraba con perfección en sus caudales en el momento en que tomó el gobierno en este segundo y muy breve reinado. No obstante, el anónimo cronista árabe de la Nudado al-Asr aseveró que el rey moro se encontraba ahora en el principio de su patología y detalla en su obra esta patología como una epilepsia que paulativamente terminó por mermarle sus facultades, dejándole ciego, con el cuerpo medio paralizado y también hinchado, atribuyéndola a “un castigo de Dios” por sus malas acciones. Ahora muy mayor Muley Hacén, Zoraya partió al exilio con su mujer y los 2 hijos que habían tenido en común. Tres años tras la desaparición del rey árabe, semeja que Soraya recibió nuevamente el bautismo en la fe católica, puesto que la iglesia comprendió que su previo abjuración había sido obligada, de la misma sus hijos ben Ali y Saad ben Ali, quienes han tomado los nombres de Juan de Granada y Fernando de Granada. En la mayoría de los casos, los narradores no vacilan de la realidad y pasión de los amores entre Isabel de Solís y Muley Hacén. No obstante, ciertos cronistas árabes insinúan que la dama cristiana, tan próxima al rey de Granada, señora de su privacidad en tiempos vitales para el destino del reino, fue el arma mucho más asoladora con la que contaron los cristianos para confundir, debilitar y al fin derrumbar el poder del último reino andalusí en la península. Aun diríase que, de todos modos, Isabel fue una hermosa campesina agente de los cristianos, que les asistió a reconquistar Granada, seduciendo a Muley Hacén, que deslumbraban a las mujeres guapas. La verdad semeja que Isabel estuvo doblemente mal vista por ser su amor entre 2 mundos. En expresiones del instructor Bartolomé Bennasar, fue rechazada en el planeta islámico, donde fue vista como la impostora «cristiana de Alá». Y, por otro lado, asimismo fue vista con bastante cuidado entre los cristianos por ser «renegada» del cristianismo. No se tienen mucho más novedades biográficas sobre ella, a menos que partió al exilio en 1482 con su marido y sus 2 hijos, pero no se sabe dónde después murió. Pero no ya no es una historia interesante, si bien en esa temporada siempre y en todo momento se interponía el inconveniente de la incompatibilidad entre ámbas religiones.

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