como trabajar el comportamiento disruptivo en clase de religion

No hay fórmulas “mágicas” y frecuentemente lo que vale y marcha realmente bien para unos, no crea tanta influencia en otros. No obstante, como expertos de la educación sí tenemos la posibilidad de proseguir una secuencia de pautas que asistirán a relajar el ámbito y achicar los capítulos de estas formas de proceder:

  • Autocontrol de adulto: Comprender que las formas de proceder procuran ocasionar enfado en el resto, por consiguiente, no dejarnos manejar, no ingreses en discusiones, mantén la tranquilidad y no levantes el tono. Trata de charlar despacio, no muy cerca y jamás reteniendo o cogiendo. Si no subes el tono, promoverá que el alumno no realice. Tenemos la posibilidad de ser concluyente sin sonar de manera combativa. Es conveniente que el niño perciba seguridad al adulto que le impone las medidas correctoras con un tono estable pero no amenazante.
  • Utilizar un manual de convivencia entre todos y cada uno de los estudiantes, que quede aparente a la visión de todos (avisos, murales…), donde queden bien establecidas unas reglas visibles y explícitas de conducta. Es requisito que los estudiantes intervengan en este desarrollo, en tanto que de este modo lo van a ver como objetivos a lograr y no como reglas impuestas. Dejar claro las secuelas antes de aplicarlas
  • Promover la reflexión grupal, proponer resoluciones a distintas activas del sala, es una manera de educar a los estudiantes que solventen los inconvenientes.
  • Eludir que capte y se lleve toda nuestra atención puesto que sino más bien estas formas de proceder aumentarán. Recuerde al comienzo o final de la clase que esta conducta es indeseable. Si obstruye bastante el avance de la clase se puede emplear la técnica del “Time Out” (tiempo fuera)
  • En el momento en que pase o se desencadene una conducta combativa, es requisito contestar, pero no reaccionar de manera desmedida. Es bueno aislarle a fin de que no tenga público. En el momento en que se haya calmado, charlar con el alumno/a debe sostenerse contacto visual, eludir ingresar en el juego o en argumentaciones, el instructor es la figura de autoridad, esto no es discutible, no debes procurar quedar por arriba ni humillar, ni ingresar a discusiones. Dejar en claro que procuramos cuáles son las reglas y las secuelas de incumplirlas.
  • Eludir ocasiones que logren producir o ocasionar la disrupción sin pretenderlo. Esto va a ser mucho más simple de efectuar si contamos un registro previo como el que se expone arriba.
  • Ejercer de modelo: Admitir de qué forma nosotros asimismo cometemos fallos. Soliciar excusas si fuera preciso. Ellos van a aprender el modelo que les garantizamos.
  • No prestar atención a faltas leves.
  • Tenemos la posibilidad de achicar las formas de proceder disruptivas verbalizando esperanzas positivas.

    islam

    Marcar lo que aguardamos asistencia bastante. Utilizar además de esto el refuerzo positivo

  • Con los mucho más pequeños la economía de fichas resulta una técnica muy eficiente.
  • Crea clases activas, donde existan varios cambios de actividad, donde las tareas y ocupaciones estén graduadas al nivel de contrariedad. Ten una aproximación al alumno problemático y emplea el humor. Esto producirá un ámbito mucho más relajado en el sala.

Si es padre o madre o educador, admite que este es su más esencial, riguroso y gratificador desafío. Lo que usted realice cada día, lo que afirme y la manera en que actúe, influirá en la conformación del futuro de la sociedad de la cual formamos parte mucho más que algún otro aspecto”. Marion Wrght Edelman

  • Llega al sala tranquilamente, si es viable, antes que llegue el alumnado.
  • No es conveniente comenzar la clase pidiendo silencio, es conveniente sostenerse en un espacio aparente hasta el momento en que el ámbito se vaya aliviando y comenzar a charlar con plena naturalidad.
  • Planea esmeradamente las clases, eludiendo ofrecer fachada de desorganización. Comienza recordando resumidamente lo que se realizó y las conclusiones de la clase previo, para reenganchar contenidos y ofrecer continuidad a los temas tratados.
  • Es conveniente tratar primeramente temas de interés para el alumnado, preguntándoles sobre ellos y relacionándolos con lo que se va a ver.
  • Estimula la participación, oyendo a los estudiantes, ofertando la oportunidad de ofrecer críticas y recomendaciones para la clase, asignando responsabilidades, etcétera.
  • Utiliza tu imaginación y el elemento sorpresa para capturar la atención y impedir el aburrimiento.
  • Es aconsejable desplazarse por la clase con determinada continuidad, realizando una supervisión activa de la labor y prestando asistencia al alumnado.
  • Es esencial cumplir lo pactado. Esto crea en tus estudiantes sentimientos de seguridad y seguridad.
  • Impide estimar la conducta como una agresión personal. Es muy positivo enseñar el control de las conmuevas, una actitud distendida y de seguridad en uno mismo en el momento de establecer nuevamente el orden.
  • Ejerce la asertividad.

(Extraído del estudio efectuado por la Dirección General de Personal Enseñante Servicio de Salud y Peligros Laborales de Centros Académicos de la Junta de Extremadura).

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