como se llama el que no acepta otra religion

Por Carolyn Azo

El dr. John Graz es suizo y francés. Estudió teología, historia y sociología de la religión en Francia, consiguió su maestría en la Facultad de Montpellier y su doctorado en la Facultad de la Sorbona en París. (Fotografía: Carolyn Azo)

Resolución

    1. El TJUE cree que los tribunales españoles son inútiles para el divorcio. No obstante, a fin de que la demandante logre divorciarse en la UE, le ofrece la oportunidad de interponer la demanda frente a los tribunales portugueses, que son los de la nacionalidad del demandado.
    2. En relación a la compromiso parental, el TJUE sí consideró eficientes a los tribunales españoles y, en temas de alimentos, dejó elegir discrecionalmente al juez español.
    3. La Audiencia Provincial se declaró incompetente para el divorcio, competente para las medidas de compromiso parental y también incompetente para los alimentos.

    El producto acaba con una corto explicación sobre la cuestión diplomática y qué hubiese ocurrido de ser diplomáticos de carrera en un Estado integrante.

    Alberto Hernández

    El Instituto de la Frontera Norte

    Una medida del cambio espiritual es el porcentaje de personas que declaran haber cambiado de religión o que le dejaron , en la situacion del conjunto Sin religión. En términos en general, este porcentaje es bajo (diez,4% de la población total). Mucho más de la mitad de la gente que reconocieron haber cambiado de religión profesaron antes la religión católica (57.1%), lo que asegura que en México el cambio espiritual es eminentemente descatolización. El converso habitual es un individuo que nació católica y después, en su historia adulta, deja de serlo y se une a otra prioridad religiosa. Hay pocos casos en que un individuo con otra religión o sin religión se transforme en católico. La trayectoria propia de un individuo implicada en el cambio espiritual comienza siendo católico y termina siendo bíblico, evangélico o algún otro conjunto espiritual (aun sin religión).

    ¿Mediador para la oración?

    Un concepto básica del cristianismo es que el suplico ha de ser dirigido por medio de un intercesor —por poner un ejemplo, confesar los errores a un sacerdote—. Jesús mismo es un mediador, como él mismo ha dicho: «Ningún hombre se aproxima al Padre sino más bien a través mío».

    En el judaísmo, el suplico es una cuestión completamente privada, entre cada sujeto y Dios. Como la Biblia afirma: «Dios está próximo a todo el que que lo llame realmente» (Cánticos 145: 18). Mucho más aún, los Diez Mandamientos dicen: «No tienes que tener otros dioses ante mí», esto es que está contraindicado poner un intercesor entre Dios y el hombre. (Véase Maimónides, Leyes de idolatría Cap. 1).

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