como la religion y la espiritualidad son lo mismo

A lo largo de la década de 1960, el planeta occidental, y por extensión el planeta en su grupo, comenzó a examinar nuevos métodos de pensamiento, abandonando las viejas tradiciones en pos de una búsqueda espiritual.

Varios jóvenes en USA, por poner un ejemplo, procuraron formas de dejar las recias y conservadoras designaciones cristianas de sus progenitores y abuelos en pos de un sistema de opiniones y un modo de vida mucho más noticiosos y también inclusivos . Varios jóvenes comenzaron a investigar las religiones orientales, incluyendo las religiones budista y también hindú.

¿La sociedad de consumo está en oposición a la espiritualidad?

La sociedad de consumo vive maravillada con las apariencias, con la hermosura del cuerpo humano y su exhibición; vive ofuscada con el estatus, tener, controlar y tener.

Segunda cuestión. El hombre

Bien, vamos al hombre, como vive la masculinidad y/o el masculinismo. ¿Son, quizás, los hombres sencillos espectadores del machismo, sus lindantes y sus secuelas en las mujeres y en sí mismos? ¿Quizás suponen que ellos no tienen relación con lo que pasa a las mujeres si resulta que el origen del inconveniente machista una parte del hombre? ¿Quizás no precisan primero efectuar algún análisis, alguna autocrítica, algún estudio de su masculinidad durante la historia y en el instante presente? ¿Quizá suponen que de decir yo en relación a mi mujer, yo le ayudo, yo, en lo personal, no soy machista ahora está todo hecho? ¿Por qué razón no llegan a meditar en la manera de vivir su masculinidad como colectivo en todo el mundo con relación a la mujer? En los hombres de atrio, no deseo meditar que sea por indiferencia, pero sí echo de menos que no se impliquen en lo personal contra este lastre mundial, no solo cooperando con el feminismo, sino más bien cooperando en regenerar la masculinidad del colectivo reinante.

cristo

Yo, en mis ochenta años, he vivido varios sin enterarme de estas cuestiones, pero, por fortuna, ya hace varios años que me percaté, por el momento no hay vuelta atrás. Jamás es tarde.

Algún hombre me dijo: es que yo no sé qué decir. Es que, para esto, es requisito ponerse manos a la obra, comprometerse activamente, poner de su parte, desde su masculinidad, su visión y su pelea contra la desigualdad. Pero como las cosas no acostumbran a bajarnos del cielo, hay que leer, percibir, estudiar, salir que el inconveniente es cosa de mujeres y ellas tienen que arreglarlo, es cosa suya colectiva y también individualmente comentando; ya que no es de esta forma, la causa está en los hombres, nosotros somos el espéculo de lo que ellos no deberían llevar a cabo y de lo que sí deberían realizar, se lo nos encontramos diciendo todo el tiempo. Pienso que el “analfabetismo” práctico sobre la masculinidad es visible en muchos hombres. Hay que estudiar el papel que se ha adjudicado el hombre históricamente desde el poder en todo, fuera y en el hogar, y el papel que se le ha adjudicado a la mujer, en lugar de, «la maté pues era mía» (libro de Miguel Lorente) “y, si no eres mía o no haces lo que yo afirme, te mato”, y las matan. ¿Por qué razón tanto silencio y tanta sepa masculina y femenina, repito en atrio, específicamente?

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