como influye la política y la religión a los sofistas

El primer aspecto, el de la extensión territorial de la Unión Europea alén de las fronteras de Europa, piensa un despropósito geopolítico; al paso que el segundo -el de la admisión en su seno de una sociedad que encarna a otra civilización y cultura- piensa la renuncia a ordenar Europa según un sistema de objetivos y valores, para recaer sobre otro que se está armando en calidad de «construcción» por conceptos», tal y como si novedosas realidades tengan la posibilidad de ser levantadas sobre abstracciones voluntaristas.

La transgresión geopolítica que Europa está a puntito de perpetrar tiene como patrocinador primordial a ciertos mandatarios que practican un estilo político cesarista, empeñados en llevar a cabo de Europa un bloque o bastante dotado de corporeidad estatal, con la intención de que la Unión «mida sus armas» con la única superpotencia que existe en el planeta de hoy, y con las que logren aparecer más adelante. Otros, contentos de que la Unión se limite a ser lo fundamentalmente hasta la actualidad —un mercado común dinamizado por una secuencia de políticas instrumentales—, les prestan su acompañamiento en esta cuestión. Los primeros se hacen la ilusión de que van a poder hacer con Turquía una Europa bicontinental fuerte; los segundos saben que con Turquía dentro, una Europa de homogeneidad y rigidez desgastadas no va a poder procurar transformarse en una superflua capacidad mundial. De estas 2 tomas de situación básicas resulta el híbrido de quienes, deseando la Europa capacidad, se temen que el ingreso de Turquía la realice irrealizable exactamente por su heterogeneidad. Como patrones subsidiarios poseemos a otros mandatarios políticos que no se han pronunciado sobre las disyuntivas recién descritas, pero tampoco se han sentido capaces de publicar una observación crítica y bien fundamentada sobre la cuestión. Y esta es una referencia directa a los partidos españoles, pero más que nada al Partido Habitual.

Género de relativismo

El relativismo es una posición filosófica que niega la presencia de una verdad única y absoluta. En vez de opinar que hay solo una verdad sin dependencia, el relativismo mantiene que la realidad es relativa a, por lo menos, un punto de referencia, así sea lugar desde el que la piense, cuándo o por qué razón. En este sentido, tenemos la posibilidad de charlar de tres tipos en general de relativismo:

  • Relativismo gnoseológico. El relativismo gnoseológico o cognitivo mantiene que no hay verdades universales.

    islam

    Todo conocimiento es relativo a las condiciones o contexto de quien lo afirme. Una manera de relativismo gnoseológico o cognitivo es el subjetivismo, que mantiene que el saber es relativo a las condiciones propias del sujeto enunciante.

  • Relativismo cultural. El relativismo cultural y ética arguye que no hay una verdad absoluta, sino la realidad es dependiente de cada sujeto en un espacio y tiempo específicos. Asegura que la variedad de ideas culturales no puede reducirse a una sola forma, puesto que todas y cada una de las sociedades no son iguales. Como relativismo ética, este modo de relativismo se encara frecuentemente a problemas éticos que terminan definiendo las leyes y reglas que rigen en todos y cada sociedad.
  • Relativismo en física. El relativismo en física mantiene que la realidad es relativa al modelo según el que se le vea. Esto se realizó visible en el campo de la física cuántica, más que nada tras el surgimiento de la teoría de la relatividad de Einstein y otras ideas que aun el día de hoy tienen vigencia simultánea, por mucho que resulten contradictorias entre sí.

Deja un comentario