bandas metal criticas con sociedad y religion en sus letras

Toda expresión artística es un reflejo del ámbito en el que fue construída. Es algo que puede decirse del cine; ver una película puede ofrecernos una observación a la situación político-popular-cultural por la que atraviesa cualquier sociedad en preciso instante. Esto asimismo se aplica a la música, que puede ser usada como una llamada de alarma o de concienciación.

Entre los géneros mucho más en compromiso con esta misión es el metal; de ser un estilo de música considerado muy ruidoso por orejas mucho más sensibles, uno que solo se preocupaba de Satanás y otros elementos macabras según sus opositores, en este momento se convirtió en el medio idóneo para protestar y mentalizar; no solo pues ahora con el nivel de decibelios llama la atención, sino más bien por el hecho de que es naturalmente un género enojado, fuerte, idóneo para alzar la voz.

La revolución industrial del heavy metal

Antes del nacimiento del heavy metal, el término existía bajo unas connotaciones despectivas. Desde la prensa mucho más influyente, a fines de los sesenta, se usó el término para referirse a bandas que tenían un sonido pesado y que, según las crónicas mucho más desubicadas, tocaban con poco talento musical. Bandas de hard rock como los británicos Led Zeppelin y Deep Purple, o los psicodélicos estadounidenses Blue Cheer, fueron clasificados como tal, llegando todos ellos a negar esa denominación.

El heavy metal hace su primera aparición en escena en la década de los setenta de la mano peculiar de Black Sabbath, una banda establecida en los distritos obreros de la industrializada localidad británica de Birmingham. Paradójicamente, el sonido metal del conjunto se logró gracias a un incidente que padeció el guitarrista de la banda, Tony Iommi, en 1968. En el momento en que se encontraba en su puesto en una factoría metalúrgica, Iommi perdió una parte de los dedos de la mano derecha. la que usa para pisar las cuerdas de este instrumento, siendo zurdo—, y el conjunto se vio obligado a bajar la afinación para tranquilidad del guitarrista, logrando de esta forma un sonido mucho más pesado de lo que en un comienzo pretendían hallar, puesto que Iommi procuraba tocar blues.

Sara Zapata @sagaza91 

La banda fue conformada hace 38 años por Thomas Such, popular en el planeta del metal como Tom Angelripper, y Frank Testegen como una opción alternativa económica diferente a la de trabajar en las minas de carbón de su localidad natal Gelsenkirchen. En sus principios la banda era mucho más blackera con letras dedicadas a Satán en los álbumes: In The Sign Of Evil y Obsessed by cruelty, de ahí quedan enormes temas blasfemos con sus canciones a una sociedad intensamente religiosa y conservadora.

En 1984 entra en la banda el baterista Chris Witchhunter, ese “cazador de brujas” quien murió en 2008 y que había sido expulsado en 1992 gracias a sus inconvenientes con el alcohol. La predominación de Witchhunter y la madurez de Angeler, impulsaron a la banda a charlar de otro tema mucho más trascendental y que sería su insignia para el resto de sus trabajos: la guerra. Persecution mania, Agent orange y Mortal way of live fueron discos completamente controvertidos, aun la carátula del último que representaba una enorme orgía al estilo grecorromano fue censurada en Alemania, que por esa temporada pasaba una bien difícil situación política y económica gracias a la caída del muro de Berlín.

Solo citando al título del álbum de Slayer, God Hate Us All, percibimos de qué manera explícitos y directos tienen la posibilidad de llegar ser las bandas de metal. Kerry King, guitarrista y compositor de muchas letras de la banda, declaró para la gaceta Guitar World que sus discos no tienen verdaderamente una intención anticristiana, pero indudablemente es evidente la broma. Aun la banda está diluida, puesto que el bajista y cantante Tom Araya se volvió prosélito al cristianismo.

De la misma lo hacían los trovadores hace quinientos años donde logramos hallar letras que condenan las cruzadas y otras que hablan de satíricamente pasajes de la Biblia, en la actualidad todavía está presente este modo de enseñar el conflicto. “Holy Wars…The Punishment Due” canción de Megadeth es un caso de muestra de esto. Situación con un toque de ironía, ya que varios autores se han proclamado fieles. Nuestro Dave Mustaine, líder de la banda, lo logró públicamente.

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