amo a mi religion musulmana pero tengo que dejarla

Maruan Soto Antaki

Noviembre 2014

La primera mezquita inclusiva de París

Y sucede que en lo que va de año, Alemania abrió múltiples centros de gais, transexuales y bisexuales para eludir que sean acosados ​​y discriminados por sus compañeros en otros cobijes. Países Bajos prosigue discutiendo si proseguir estos pasos o no, puesto que varios de sus políticos estiman que sería «ofrecer la razón a los radicales», como ha dicho el presidente neerlandés, Mark Rutte. Michil Satel, nativo de Alepo hace 30 años, asegura en El Confidencial estos asaltos que ha recibido él y ciertos de sus compañeros gays. “Tengo temor por el hecho de que me han conminado con muerte. Hacen pipí en mi cama, tiran restos de comida y basura, y me comentan que debo ir al infierno”, cuenta, inquieto, este joven sirio que llegó a Holanda el pasado noviembre y que está en este momento en un campamento de asilados en la frontera con Alemania, esperando de su archivo de asilo que le deje desplazarse. Sobre esto, Zahed se expone bastante ilusionado. Si bien no todo está hecho, «las minorías sexuales están dejando de ser víctimas de la caza de brujas», afirma este espiritual. Sabe que «no exactamente el mismo profeta Mahoma sería homófobo» si tenga existencia actualmente, y lo que es mucho más, «benería matrimonios entre parejas del mismo sexo». Ludovic es argelino de nacimiento, si bien vivió una gran parte de su historia en Francia. Allí, en el centro de la ciudad más importante parisina, abrió en el 2012 la primera mezquita inclusiva donde son bienvenidos todos y cada uno de los musulmanes, con independencia de su inclinación sexual o su forma de vestir. Hombres y mujeres rezan juntos, en exactamente el mismo espacio, aun si ellas no llevan un velo que cubra el pelo. Zahed transporta años recibiendo amenazas. Los salafistas desean que se le retire la ciudadanía argelina Es siendo consciente del peligro y no olvida las amenazas que recibe de las alas mucho más conservadoras, puesto que una acción de esta forma fué considerada como una herejía por los que le cubren, y los que no. «Existe quien procura imponer una representación dogmática y totalitaria de nuestra tradición, pero poco a poco más somos un movimiento en todo el mundo mucho más ordenado y nos nos encontramos asociando con otra gente y promoviendo la creación de mezquitas inclusivas y también igualitarias en países de todo el planeta», enseña. En el momento en que su red social se percató de que Zahed procuraba trasmitir un mensaje de tolerancia y apertura, “la multitud comenzó a venir para soliciar que les case, que reza por los fallecidos, que de fatuas (dictámenes religiosos no vinculantes)”. Si bien no todo eran agradecimientos: asimismo recuerda los insultos y las amenazas. No solo levantó los muros de una mezquita que rompe las reglas de los santuarios habituales, donde mujeres y hombres tienen que rezar separados, y ellas son obligadas a cubrirse el pelo con un velo. Sino además de esto, como imán, hace uniones maritales entre parejas del mismo sexo. El último acto de rebeldía de este franco-argelino de 39 años fue la boda en Estocolmo de 2 mujeres iraníes, una con una patología genética. Fue un “atrevimiento” que ha irritado, y bastante, a los fundamentalistas.

Este escándalo llegó a orejas de los salafistas de Argelia, su país de origen, quienes le han conminado y pidieron que se le retire la ciudadanía. Lo han calificado de «apóstata homosexual», si bien hace ni caso de estas expresiones. “Esta boda fue verdaderamente una bendición. Es una enorme historia y para mí era la pareja especial unida por un imán”, enseña. La unión religiosa complementa al matrimonio civil que estas 2 mujeres realizaron de antemano en Suecia. Él, por su lado, logró pública su homosexualidad a los 21 años y, entonces, decidió enfrentar la verdad con su familia. “Mi padre me mencionó que era algo que sospechaba desde hacía tiempo. Mi madre precisó un buen tiempo para comprender que lo mío no es una perversión, ni un desequilibrio. En el final, me mencionó que aceptará a mi marido si un día me caso, y de esta forma fue”, asegura este activista musulmán, que se realizó imán a través del budismo, una paradoja con la que cuenta las adversidades que tuvo en el sendero hasta resultar un líder espiritual y aprobarse a sí mismo. Este antropólogo y teólogo de carrera tuvo sus primeras vivencias sexuales múltiples años antes de decidirse a charlar con sus progenitores. Su primer amor lo halló en la escuela de los salafistas donde estudiaba el islam, una relación irrealizable en el seno de una Fraternidad religiosa. Allí los dos leían el Corán, afirmaban cinco ocasiones cada día y soñaron con ocuparse a la religión. Zahed decidió transformarse en un imán, un erudito musulmán, y estudiar en La Meca. Su amor, salafista, cogió otro sendero, rechazando la menor oportunidad de sostener una relación. Esto fue el principio de las inquietudes que le llevarían a dejar el islam y llevar a cabo nuevos amigos. «Absolutamente nadie es culpable de ser seropositivo, y no es un castigo como ciertos dicen por la perversión», afirma “A los 19 años, mi pareja entonces, poco franca, me contagió al VIH. Absolutamente nadie es culpable por ser seropositivo, y no es un castigo como ciertos dicen por la perversión”, enseña Zahed en referencia a una época de su historia preuniversitaria, donde decidió afeitarse la barba y dejar de rezar. Optó por substituir este planeta por la celebración y las drogas, lo que le logró vivir malas vivencias, de las que sacó varias cosas positivas. “Hay muchas personas inficionadas con el vih, pero hay que ser franco en la relación y contarlo. En el momento en que miro atrás, me doy cuenta de todo cuanto aprendí de esa historia”, advierte Zahed. No obstante, esta experiencia de su historia, afirma, no logró mucho más que reafirmarlo en su resolución de ocuparse a la religión. Conoció el budismo, ahora través de la reflexión y el tiempo, volvió a abrazar al islam por ser un líder de esa religión, pero fue una salvedad a la regla. En la pelea han irrumpido varios problemas, entre ellos la islamofobia y el terrorismo. Las espantosas imágenes de los exagerados del Estado Islámico lanzando jóvenes desde lo mucho más prominente de las construcciones como castigo por su homosexualidad son de las acciones que “mucho más duelen” a Zahed por el hecho de que “es exactamente contra el extremismo contra lo que siempre y en todo momento” estuvo peleando. Ten en cuenta que el islam «prohíbe precisamente el terrorismo» y define esta religión como una de «paz». Conjuntos como Daesh son «un engendro nacido de la crisis del islam» y de ahí que lo «condena firmemente». Zahed afirma estar «muy satisfecho con todo el sendero» que ha paseo desde el momento en que logró pública su homosexualidad. Y afirma que no dejará que absolutamente nadie, “ni el fascismo intelectual ni el terrorismo” terminen con sus logros. FUENTE El Confidencial

Las vidas de los musulmanes negros importan

Los musulmanes negros fueron parte integral del legado islámico. Desde la temporada del Profeta ﷺ hasta hoy, los musulmanes negros tuvieron un papel esencial en la ummah. Viendo que en la temporada del Profeta había racismo, él puso de forma frecuente a los musulmanes negros en cargos esenciales gracias a sus virtudes y asimismo para empoderarlos de manera sistemática. Nombró a Bilāl ibn Rabāḥ como almuerzo de la mezquita de Medina, a Usāmah ibn Zayd como comandante de un ejército en el momento en que todavía era joven y proclamó que Umm Ayman (Barakah bint Thaʿlabah) era como una madre para él tras su madre biológica. Su amor por los compañeros negros era particular, ya que su hijo adoptivo y la segunda madre eran los dos negros. Ellos brindaron a luz a Usāmah ibn Zayd, a quien se conocía como «el amado, hijo del amado», debido al amor del Profeta por ellos. Se ha dicho ningún nacimiento de un niño fue tan feliz para la red social como el nacimiento de Usāmah. El ambiente desarrollado por el Profeta ﷺ dejó a los jóvenes musulmanes negros tener varios modelos a continuar con los que podrían identificarse y varios «probables joes» que podrían aspirar a emular. Un niño podría soñar con ser el próximo Bilāl, Zayd o ʿUbādah, y una pequeña podría soñar ser como UmmAyman. Su negrura no fue un impedimento para el éxito. El tiempo racial que creó el Profeta ﷺ dejó el avance de una identidad saludable, donde un compañero podría estar orgulloso de ser negro y presenciar a los negros siendo honrados en la sociedad. La identidad negra y musulmana podría entremezclarse en armonía, al poder ver a cada uno de ellos su origen racial y su fe. Si bien el racismo aún existía, como testimonia el infame hecho entre Bilāl y AbūDharr, se había achicado substancialmente. Las próximas generaciones vieron el surgimiento de varios eruditos y líderes negros en todo el imperio islámico.

En la última historia musulmana de norteamérica, las personalidades mucho más respetadas y también predominantes tienen dentro Malcolm X y Muhammad Ali (que Allah tenga piedad de sus benditas ánimas). Son modelos a continuar para todos, en especial para los negros y musulmanes en USA. Defendieron la relevancia de tener una fuerte identidad negra y musulmana. Malcolm X ha dicho:

¿Qué es el hiyab?

Si bien quizá lo que mucho más te suene sea el velo, de todos modos no es solo eso: es el código de indumentaria islámica. Aparte de cubrirse la cabeza, incluye vestir modestamente escondiendo las reconocidas curvas femeninas. Lo que hagan ver va a depender de la interpretación del Corán que cada una tenga, en tanto que no hay un solo género de Islam y de ahí que la indumentaria asimismo cambia de mujer a mujer.

¡Gracias, Zami, por compartirnos esta imagen!

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